La conductora conoció a César Cáceres a través de un comediante
Realiza entrenamientos de box y funcional tres veces a la semana, instancia que le cambia su disposición para continuar la jornada.
Ya han pasado cinco años y la conductora de Mega sigue firme con las clases que mezclan entrenamiento funcional y boxeo. «Me cuesta un montón entrenar con los días grises. Me cuesta mucho Santiago en invierno, me baja la energía y las clases con César me motivan a moverme», cuenta ella. «Él es de mi total confianza y en esta dinámica uno entabla una relación casi como de sicólogo. Me escucha, me desafía, me saca el jugo, me hace sentirme realizada y siempre me deja motivada para la próxima sesión. Además está siempre con una sonrisa. Para mí, que soy una persona que le cuesta mucho entrenar sola, es clave tener a alguien que te entusiasme», relata la animadora.
¿Cómo cambia su jornada después de ejercitarse?
«Para mí entrenar es un antes y un después en mi día. Puedo partir la jornada sin ganas de hacer nada y después de un entrenamiento con César ya estoy pensando cómo sigue mi día y me activo completamente. Hacer deporte es mi mejor terapia y César conoce todas las etapas de mi vida. Además con el boxeo me siento mucho más segura y tengo a la mitad de mi equipo en Mega haciendo box, jajajá. Cuando encuentras a alguien que hace que no te frustres si no te salen los ejercicios y que te empuja a desafiarte, es una suerte».
César Cáceres (@_cesar_caceres) comenta que es habitual que sus alumnos sientan que las sesiones deportivas son una terapia: «Es un momento donde se olvidan los problemas del día a día, un escape de la rutina y liberas energías y tensiones». Desde su perspectiva, la clave para mantener a las personas motivadas es «encontrar un equilibrio entre desafiarlos y apoyarlos. Hay que conocer a los alumnos y alumnas. Averiguar sus intereses, necesidades, objetivos y establecer metas realistas para evitar la frustración».
Además de este largo vínculo que mantiene con su entrenador, Tita Ureta destaca que en general es de relaciones estables. Lleva 15 años trabajando con su mejor amiga y seis junto a la misma maquilladora, Melanie Kohlitz. «Cuando encuentro talentos, armo equipo y no los suelto más», asegura.


