La animadora pasó el primer trimestre con muchas náuseas
Volvió al agua con cuatro meses de embarazo y se sintió muy bien. Nos referimos a Tita Ureta, quien volvió a surfear este fin de semana.
La animadora contó que sus primeros tres meses de embarazo no fueron fáciles y, por eso, se mantuvo lejos de las olas. «Estuve sintiéndome muy mal, con días en que vomitaba dieciséis veces, sin energía para hacer nada y con la incertidumbre de pensar cómo iban a ser los siguientes», relató y agregó «pero ahora nos vinimos al sur, a una zona que se llama Curanipe y Buchupureo, que es un lugar que me trae muy bonitos recuerdos, porque venía de chica, y me vine a desconectar, a descansar».
Estando en la playa pasó algo que la envalentonó. «Justo me encontré con otra mujer que estaba embarazada y se metía al mar, y me inspiró, me dieron ganas de entrar al mar, de conectarme. Y primera vez que me siento totalmente plena, en paz, sin asco, conectada con mi guagüita, éramos dos. Con una calma, paz, que no he encontrado en otro lado. Sólo en el mar encuentro eso que me hace tan bien, sentirme libre, llena de vida, conectar con lo que importa. Es como si me hubiese vuelto el alma al cuerpo».
¿Se subió nuevamente a una tabla de surf?
«Sí, me metí en olas y condiciones que no son fáciles, pero confié en mis capacidades. El doctor dijo que si hay un deporte que yo llevo practicando toda mi vida, se puede, pero no empezar desde cero. Entonces me siento segura, con ganas y encontrando esta vitalidad que, sino hubiese sido por este viaje, yo no la encontraba en ninguna parte. Dicen que cuando uno entra en los cuatro, cinco meses, como que viene un boom de energía y parece que lo estoy viviendo. Me metí con más calma, a mis tiempos, observando. Uno siente el peso, entonces tengo que estar mucho más segura antes de remar una ola. Pero me sentí afortunada y más viva que nunca».


