El gemelo tuvo que ingresar a la UCI justo cuando pensaban darle el alta
Los inconvenientes comenzaron en la madrugada de ayer. Una inflamación fulminante al intestino obligó a operarlo y lo tiene luchando por su vida.
En una semana los semblantes de Ariel Pavez y Jasmina Urbina han pasado de la alegría a la desesperación.
Los orgullosos padres de los trillizos monocoriales (idénticos genéticamente) que nacieron hace ocho días en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, sufren en estos momentos por la suerte de Ariel, el segundo bebé en nacer, el de menor peso, y el que mayores obstáculos ha debido sortear para abandonar el recinto hospitalario. Ahora, sin embargo, este deseo está limitándose a una mínima posibilidad.
El mismo día en que los médicos daban por hecho que el pequeño estaría en su casa acompañando a sus hermanos Alfonso y Agustín, le fue detectada una inflamación fulminante al intestino que, en cuestión de horas, lo tiene en una obstinada lucha por sobrevivir.
Su padre, Ariel, mantiene la fe en que volverá a tener a su hijo en los brazos. Él y Jazmina acompañaron al pequeñito en el hospital hasta casi la medianoche. «Por lo menos resistió la operación. Mi hijo tiene ganas de vivir, lo vimos con ganas de luchar por su vida. Está sin intestino grueso y hay que esperar a que salga de esto. Él está grave, pero estable», contó.
Agotado, Ariel contó que hay una cadena de oración por su niño. «Él está anestesiado y sedado. ¡Tiene que salir de esto!», murmuró.
Tras permanecer por cinco días en una incubadora, el recién nacido presentó el jueves una reacción de rechazo al alimento, que no hacía prever una alteración importante en su estado de salud. Pero a las 3 de la madrugada de ayer el lactante comenzó a experimentar una rápida desestabilización, diagnosticada como un cuadro de enterocolitis necrotizante.
Esta enfermedad corresponde a un cuadro infeccioso al que muchos recién nacidos se encuentran expuestos, pero sobre todo en los casos de bebés con nacimiento prematuro y en efecto, Jasmina dio a luz a sus hijos con sólo 34 semanas de gestación.
Nada seguro
Ariel Pavez Urbina fue ingresado a primera hora a la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología (UCI) y se le sometió a una cirugía que se extendió por más de dos horas, a cargo de la doctora Cecilia Grone. El parte médico, entregado a media tarde de ayer, explica que se encontró una «necrosis intestinal extensa que comprometía la última parte del intestino delgado y todo el intestino grueso», razón por la cual se procedió a la extracción de los tejidos malogrados.
Una vez concluida la operación, el bebé ha estado siendo monitoreado, conectado a ventilación mecánica y a tratamiento con antibióticos. Hasta el cierre de la presente edición su pronóstico era reservado, manteniéndose en estado crítico.
Explica neonatólogo
«Nació con falta de oxígeno»
El problema que afectó al segundo de los trillizos univitelinos era una posibilidad a la que el pequeño estuvo expuesto desde un comienzo: «El niño nació con una falta de oxígeno, lo que sumado a su prematurez aumenta mucho el riesgo de generar esta alteración gastrointestinal», explica el neonatólogo Manuel Becerra, de la Clínica Dávila.
«Como el sistema inmunológico de los lactantes está muy poco desarrollado, las posibilidades de crear una infección son altas. Y si no es tratada rápido puede terminar en peritonitis», sostiene.
3 de la madrugada de ayer. A esa hora todo cambió para el pequeño Ariel.


