Se quedaron sin tren para ir al sitio arqueológico
Los itinerarios de varios turistas nacionales y extranjeros hacia Machu Picchu, en Perú, se vieron alterados esta vez por protestas en la vía del tren que conecta Cusco con la ciudadela Inca. Los disturbios obligaron a suspender las operaciones ferroviarias y algunos viajeros tuvieron que caminar 3 kilómetros hasta la entrada del centro arqueológico.
Quienes reclaman son comerciantes, guías y operadores turísticos de Machu Picchu, que se oponen a la decisión del Ministerio de Cultura de tener que contratar un intermediario privado para gestionar la venta online de entradas.
Carlos González, presidente de la Cámara de Turismo de Ollantaytambo, comenta que «en este momento el ferrocarril está interrumpido, no hay transporte ferroviario hacia Machu Picchu Pueblo (que está a los pies de la montaña sobre la cual está el sitio arqueológico inca)». Esto ha incidido en que haya muy poco movimiento de turistas.
Explica que «las personas que protestan en realidad son un pequeño grupo formado por los trabajadores reunidos en el parque arqueológico de Machu Picchu. Además, protestan un pequeño grupo de pequeños comerciantes turísticos, de su municipio, y los guías del sitio de Machu Picchu».


