Le pidieron ir de blanco y sus amigas vistieron lencería en negro
La celebración incluyó seis horas de juegos pelusones y videos de sus cercanos. Sus mejores amigos hombres también asistieron y pagaron penitencia.
«El jueves una amiga me envió un producido video con unas fotos mías de cuando hice algo circense y era un invitación a mi despedida de soltera el sábado. No me contaron nada más». Así revela María Jesús «Tutú» Vidaurre cómo esa noche se dejó llevar por una celebración sorpresa que le armaron amigos, cuyos registros dejó ver este domingo en su Instagram @tutuvidaurre. La actriz y ex «MasterChef celebrity» este viernes se casa por el civil con Felipe Ortiz.
«Fue en la casa de una amiga. En la invitación salía que la temática era Moulin Rouge, le pusieron Moulin Tutú, jajajá y que debía ir de blanco. Siento que no me preparé tanto para el nivel de producción que fue, justo había ido por trabajo a Miami y allá me compré un corset blanco que pensé me podía servir para algo y en mi clóset tenía unas ligas al tono por un personaje que hice. Mis amigas me dejaron un velo de novia, un cintillo y una banda que decía Bride to be (futura novia). Me fui manejando así y yo creo que la gente que me vio pensó que era una novia arrepentida», cuenta.
Al llegar al lugar Tutú se impactó. «Decoraron todo de rojo, la media producción, mis amigas (incluyendo a Nataly Chilet, a quien conoció en MasterChef) se vistieron de lencería en negro, de verdad se esmeraron». Algo inusual en torno a estas temáticas fue que el grupo no fue únicamente femenino. «Estaba Rey (Raimundo Alcalde) y Pipe (Navarrete). Son mis mejores amigos, son especiales, tienen que participar en todo lo del matrimonio. De hecho, son mis damos de honor. También estuvo mi hermano y otro amigo. No había nada subido de tono, así que todo bien», acota. Entre los registros se aprecia a la actriz depilando una pantorrilla de Alcalde: «Es que él propuso depilarse, dijo que los hombres debían pagar una penitencia por estar en una despedida de soltera».
La celebración de siete horas incluyó muchas dinámicas: «Lo primero fue una escuela para ser esposa, que fue un video que mis amigas me armaron donde hablaba mi mamá, mi suegra, una cuñada, con muy buenos consejos. Y después preguntas sobre cuánto conocía a Felipe y él había grabado sus respuestas y comparaban. Obviamente hubo juegos en la onda, como pasarse un pepino entre personas sin usar las manos? Nos morimos de la risa, fue como las alianzas en el colegio».
¿Cómo van los preparativos para el viernes?
«Es en Puerto Varas, aún me quedan cosas por resolver cuando llegue allá. Invité a poca gente porque es lejos y además que es el civil nomás, algo sencillo que me lo estoy tomando bien tranquila. Será un asado y picoteo en la tarde, pensando en el frío y estar cerca de una chimenea. El matrimonio por la iglesia es en enero y ahí creo que será toda la emocionalidad».
Como son dos matrimonios, ¿tendrá otra despedida de soltera?
«Yo no las planeo, pero sé que mucha gente está pensando una despedida para mi matrimonio de enero. El de ahora fue un grupo cercano y pequeño, así que la siguiente la estoy esperando, aunque no soy tan carretera. Ayer (domingo) estuve averiada, jajajá. Pasé en cama reponiéndome».


