Horcón Quemado 1909 tiene 30 años de guarda y proviene de Atacama
Solo se produjeron 380 botellas hechas con vidrio soplado. Lo recomiendo más frío para bajarle un poco la percepción alcohólica, dice el sommelier Marcelo Pino.
Si usted es parte de esa gran familia de chilenos que gusta de la piscola, este dato es probable que lo deje lelo, tanto como si se tomara varios de estos tragos. Hay un pisco a la venta en Chile, del que quedan algunas botellas, que cuesta $589.000, es decir, no precisamente piscolero. Se trata del «Horcón quemado 1909», que tiene una guarda en madera de 30 años. Elaborado por la familia Mulet y con la marca que hoy es parte del portafolio de CCU, se trata de un pisco con Denominación de Origen de Atacama, de 40 grados, envejecido en barrica y envasado en una botella de 500 cc de vidrio soplado.
«Está elaborado con uvas cosechadas a mano y destilado en el único alambique de Armañac, francés, que hay en la zona, el que permite doble destilación. Se hizo una sola vez y fueron 380 botellas, no hay más. Es un pisco único, muy exclusivo», explica el Sommelier Marcelo Pinto, quien lo ha probado. «Es de un color ámbar oscuro, muy lindo, debido a su larga guarda en barrica, que es de más de 30 años; tiene aromas que van mucho por el lado de los frutos secos, de almendras, avellanas, con algunas notas cítricas como zeste (cáscara) de naranja, esa que pones en la chimenea y que tiene algo de confitura; posee, además, flores de azahar y algo de huesillo, entre otros. Es un pisco muy complejo. En boca es balanceado, de buena estructura, de un alcohol muy equilibrado. Tiene ese sabor de la guarda en barrica que le aporta un carácter más especiado», explica.
«Se puede tomar solo sin ningún problema. Lo recomiendo más frío para bajarle un poco la percepción alcohólica y sea más fácil. También funciona con hielo».
Pino, en un reciente reel que subió a Instagram, cometió el pecado de hacerse una piscola con el destilado, «la piscola más cara de Chile, a $150.000», dice en la publicación, hecha en el bar Barbones, de Viña del Mar, donde lo probó.
«¿Por qué un pisco chileno puede costar casi los $7.000 y otro llegar a casi un millón de pesos (en restaurante)?. Los piscos económicos son destilados de vinos de grandes volúmenes, simples y masivos. Se utilizan los porcentajes más altos de la destilación, por lo que son alcoholes muchísimo más simples», explica. «Su tono se consigue con la adición de color caramelo, lo que está permitido en la industria del pisco. Son productos diseñados para consumirlos en mezcla como la clásica piscola», señala.
Sobre los de alta gama, como el Horcón Quemado 1909, indica que «su color es 100% natural, al igual que su sabor y aroma. Esto debido a su larga guarda en barrica. Están diseñados para beberlos solo o en coctelería», explica.
El Horcón Quemado 1909 se inscribe dentro de la categoría de piscos premium. «En general todas las pisqueras pequeñas han ido apostando por diferenciarse con un producto más artesanal y más premium, es un nicho en expansión. Entre otras, por ejemplo, en Atacama está el Bou Barrueta; en Limarí el Waqar, de la pisquera Tulahuén y en el Elqui, el Montefraile de Capel. La diferencia de estos piscos premium es que se le agrega valor al proceso. Por ejemplo, fruta con rasgos especiales, dentro de las que se pueden usar para hacer pisco (ver recuadro); materias primas más escasas, y procesos de destilación más complejos, que en algunos casos es doble, lo que hace que se obtenga un alcohol más puro», explica Manuel Schneider, gerente de la Asociación Gremial de Productores de Pisco.
«Luego tenemos una maduración diferenciada, con dos líneas. Las que reposan en acero inoxidable, que son los piscos transparentes, donde se dejan por meses para decantar los sabores, y la otra línea son los envejecidos. Estos van a barricas de roble francés o americano o de maderas nativas, como el raulí, las que les añaden notas de chocolate, frutos secos, etc. En general, la industria se ha ido profesionalizando y mejorando la calidad del producto.
Hoy no creo que haya una marca que no tenga entre sus marcas uno de perfil premium», agrega.
Parte de estos piscos de alta gama se exportan. En 2024, Chile tuvo envíos por US$5.300.000, un 33% más que en 2023. «Esta es una industria creciente, lo que es muy importante, porque en ella participan más de 2.800 productores, 85% de los cuales son pequeños, con menos de cinco hectáreas; genera 4.000 empleos directos y 44.000 indirectos», cuenta Schneider.
Capel es la pisquera líder en exportaciones. «En productos premium contamos con un desarrollo sólido de etiquetas y propuestas de valor, especialmente orientadas a mercados estratégicos: Etiqueta Negra y Montefraile, nuestros ultra premium, muestran buen desempeño y tracción, principalmente en China; Capel Moai tiene una venta consistente en Asia en general. Adicionalmente, registramos volúmenes relevantes de Alto del Carmen Reservado Transparente para China, y de Reservado «Azul» para EE. UU.», explica Claudio Escobar, gerente de Capel.
«Nuestros principales destinos han sido Estados Unidos, Alemania, España, China y Argentina, entre otros. El año 2025 Capel exportó cerca de $1.4 millones de dólares, siendo la empresa líder en ventas de pisco al exterior con un 32,68% de las ventas totales», agrega.
Pisco por decreto
La denominación de origen (DO) del pisco en Chile se estableció oficialmente mediante el Decreto N°181 del 15 de mayo de 1931, siendo una de las más antiguas de América. Actualmente, el Decreto 521 de 1999, modificado en 2020, regula su producción, y la restringe a las regiones de Atacama y Coquimbo. Se elabora con uvas pisqueras como Muscat (moscatel) Orange, Pedro Jiménez, Torontel, entre otras, reconocidas como principales o accesorias, es decir, que ven diferentes proporciones.?