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Autor de la Foto: Rubén García
Título/Pie de foto: Ella dice que él le muestra todos los mensajes subidos de tono de sus fans.
Los franceses llevan 23 años juntos
Tienen dos hijos y nunca quisieron casarse. Todo comenzó en un partido de tenis.
Fany Mazuela
Es alta y usa zapatos planos tipo ballerina. Valerie Flat lleva 18 años en Santiago y sigue siendo una parisina. Es la mujer de Yann Yvin, el francés duro de «MasterChef» (que anoche finalizó) que recibe a diario en su Twitter mensajes hot de chilenas derretidas ante su estilo severo.
Tienen 23 años de relación y dos hijos: Valentine, de 18 y Adrien, de 16. Nunca quisieron casarse. «Nos costó llegando a Chile porque en ese tiempo era mal visto y complicado por la burocracia en los colegios y en los bancos, donde para sacar una cuenta corriente en conjunto decíamos que éramos casados. Dejamos los colegios católicos de lado… Trabajamos tanto haciendo banquetes de matrimonios que no se nos ocurrió hacer el nuestro», dice ella.
Valerie Flat es ingeniera comercial y trabajó en manejo de gestión con Yann Yvin en los 8 restaurantes que él instaló en Chile. Después hizo algunos pitutos, pero su mayor pega fue ser presidenta del centro de padres del colegio de sus hijos durante 8 años. Y hace poco decidió no tener más nana en su casa de Chicureo.
Yann y Valerie se conocieron en unas vacaciones en las que coincidieron el '91 en Marruecos. «Tomamos la misma hora de lección de tenis en un club y el profe asumió que éramos pareja y nos mandó a jugar juntos desde el primer día. Siempre nos tocaba jugar juntos», cuenta ella. «Nos acercamos recogiendo la pelota del piso», festina él. «Fue algo súper increíble porque él andaba con una polola que iba a verlo desde las graderías y le terminó diciendo a Yann te perdí «.
-¿Cómo empezó el amor?
-Valerie: Nunca pudimos hablar, porque la otra estaba ahí pendiente. Él se fue y nunca intercambiamos teléfonos, en esa época no había mail ni Facebook. Entonces Yann me mandó un fax al hotel diciendo «Valerie, aquí está mi teléfono y si quieres llámame en París».
-Yann: Noooo, te pasé (el fax) invitándote a una cita bajo la Torre Eiffel, un día a tal hora.
-¿Lo llamaste, Valerie?
-Sí, pero dejé pasar unos días, jajajá. Terminó rápido con su polola. Fue amor a primera vista.


