Intendenta del Biobío y director de Un techo para Chile de las mechas por mediaguas
Mientras el jesuita la acusó de prepotente, ella insiste en que como sacerdote él debiera tener la humildad suficiente para entender que el bienestar de la gente humilde está por sobre todo.
Temperamental como pocas, cuando Jacqueline van Rysselberghe se enoja, poco le importa si está frente a una banda presidencial o a una sotana. Tan así es la cosa, que a sus viejas rencillas con Michelle Bachelet, ahora la intendenta del Biobío sumó una pelotera de antología con el director de «Un techo para Chile», padre Felipe Berríos, al que no dudó en criticar por la demora en la entrega de mediaguas en la zona del terremoto.
«Existe el compromiso del «Techo» para construir cerca de 16 mil viviendas en la región. Eso está súper bien, pero resulta que hasta el martes nos habían entregado 252. Menos mal que hemos tenido la bendición de Dios y no ha llovido, pero en algún momento lloverá», reclama Jacqueline, quien se confiesa «dolida» por las declaraciones del sacerdote jesuita, que la acusó ante el país de ser la responsable de la tardanza.
«Yo sé que el padre Berríos se enoja cuando uno dice esto, pero mi intención no es pelear con un sacerdote. No voy a pelear con él, pero sí le voy a ofrecer mi ayuda. Nosotros queremos hacer todo lo posible para que el sistema sea eficiente, porque las mediaguas no nos sirven en agosto», contraataca la ex alcaldesa de Concepción.
-Pero el padre Berríos asegura que construyen 1.500 mediaguas semanales.
-Efectivamente han construido 1.500 mediaguas, pero no sé dónde las habrán repartido, porque acá no han llegado.
-Insiste en que si están atrasados, es responsabilidad suya, porque no los dejaba entrar a Concepción.
-Eso no es verdad. Yo creo que él debe tener una versión errada, porque eso no es verdad y lo pueden confirmar los militares. De hecho, nosotros estamos solicitando mediaguas desde un comienzo.
-¿Qué le parece que un cura diga que si no le gusta «entonces que busque otra solución»?
-Esa plata es de todos los chilenos y nosotros lo único que queremos, es que ellos funcionen bien. No es que no estemos disconformes, sólo queremos que las casas lleguen luego.
-¿No es políticamente incorrecto que una UDI se pelee con un sacerdote?
-Yo no estoy peleando, pero tengo que constatar una realidad y no voy a guardar silencio. Lo voy a denunciar porque es mi deber. Para eso estoy en el cargo. Como sacerdote él debiera tener la humildad suficiente para entender que el bienestar de la gente humilde está por sobre todo.
-¿Usted se siente una mujer «prepotente» que con su estilo tiene «hartos» a los penquistas?
-No es lo que parece, porque me eligieron con la mayoría de los votos.
-¿Es verdad que le mandó una carta al padre Berríos para pedirle perdón y después siguió dando duro en la televisión?
-Ja, ja, ja. yo nunca le mandado una carta. Sí lo llamé en dos oportunidades para pedirle las mediaguas acá y para decirle que por favor en su calidad de sacerdote, en vez de pelear conmigo, mejor rece por mí. Porque necesitamos que cumpla su rol de cura.
-¿Le pediría perdón?
-No tengo problemas en pedir perdón cuando hay que hacerlo, pero la verdad es que he tratado de ser súper prudente en el lenguaje y no lo he golpeado. Si él cree que ofrecer la mano es golpear, creo que no nos estamos entendiendo.
-¿Qué opina del lenguaje de Berríos?
-Como católica yo no juzgo públicamente a los sacerdotes, pero efectivamente ha usado un lenguaje muy fuerte y yo no le voy a contestar en el mismo tono. Jamás descalificaría a un sacerdote.
Recuadro :
-16.000 mediaguas se comprometió a entregar «Un techo para Chile» en la región del Biobío.
-Ante Matías del Río
La confesión del jesuita en Chilevisión
Matías del Río, del programa «Última mirada», de Chilevisión, resultó ser el elegido por el cura Felipe Berríos para confesar públicamente su malestar contra Jacqueline van Rysselberghe.
Corto y preciso, cuando el periodista le preguntó por las criticas de la intendenta del Biobío, el jesuita respondió, «bueno, entonces que busque otra solución (.) esa prepotencia yo creo que a la gente la tiene harta».
A partir de ese momento no se calló hasta el final.
«Nosotros podríamos haber ido más rápido si es que ella no hubiera declarado al comienzo, que íbamos a llenar de campamentos Concepción».
Y para finalizar una perlita. «Te golpean en pantalla y por abajo te piden perdón y mediaguas», aseguró.


