El argentino, sin embargo, puede apelar a su castigo de cuatro fechas
Exequiel Segall, presidente del Tribunal de Disciplina, dice que primó el criterio de presunción de veracidad del informe del juez Diego Flores.
Al término de la sesión del Tribunal, hubo fallo dividido (tres integrantes querían sancionarlo con cuatro partidos y dos, sólo con tres) algo que no confirma ni desmiente el presidente del Tribunal, Exequiel Segall, quien, sin embargo, da otros detalles de los motivos de la sanción a Vecchio.
¿Sirvió de algo que Vecchio se disculpara en sus redes sociales horas antes de que se reuniera con el Tribunal?
«Emiliano Vecchio arriesgaba una sanción de entre dos y cinco partidos por lo que, al no recibir el máximo, se puede concluir que todos consideramos como atenuantes el haberse disculpado y, por cierto, no haber tenido antecedentes anteriores durante el presente campeonato».
Aclaremos. ¿Vecchio fue castigado por insultar al árbitro, por desafiarlo a pelear o por ambas cosas?
«Por ambas cosas. Ninguna de ellas es una conducta aceptable en un futbolista, son expresiones de suyo graves y quien las profiere debe ser sancionado de acuerdo a ello».
¿Se demostró, sin duda alguna, lo que Vecchio dijo y que además «invitó» al juez a pelear afuera?
«No, porque no había registro auditivo de lo que dijo Vecchio…»
¿Y el Tribunal le creyó al árbitro como un Juez de Policía Local le cree a un carabinero cuando denuncia una infracción de tránsito si tener registro visual?
«Exactamente esa es la figura. Se llama técnicamente presunción de veracidad. En este caso, se aplicó ese principio al informe elaborado por el árbitro Diego Flores».
Sin tener pruebas auditivas, ¿cómo se defendió Vecchio ante el Tribunal? ¿Negó todo?
«No. El jugador dijo que reconocía haber increpado al árbitro y que se había acercado a él en una forma que no correspondía. Pero negó en forma tajante haber invitado al juez Flores a resolver el conflicto afuera, a los golpes, como sintió el árbitro».
¿El jugador presentó alguna prueba concreta?
«Vecchio llegó a la sesión acompañado del abogado de Unión Española y el sicólogo del equipo, este último para que declarara a su favor».
¿Y qué declaró el sicólogo?
«Fue una suerte de testigo de contexto».
¿Qué significa eso?
«Como él estaba en la entrada de los camarines, declaró que no había visto que el árbitro y el jugador se hayan topado ahí».
¿Negó las amenazas de Vecchio?
«No, eso no lo negó porque reconoció que no escuchó nada. El sólo habló de lo que vio. Nada más».
Vecchio puede apelar a la sanción en la Segunda Sala. ¿Hay opciones de rebajar el castigo debido a sus disculpas, a no tener antecedentes previos, a haber reconocido en parte su culpa?
«Primero, debo decir que Vecchio puede apelar porque eso se puede hacer cuando ha sido castigado a partir de cuatro partidos, como es su caso. Tiene cinco días hábiles a partir del momento en que Unión Española fue informado por nosotros verbalmente. O sea, a partir del martes. Y lo otro importante de señalar es que la Segunda Sala es absolutamente autónoma y que yo no puedo ni es mi ánimo comentar lo que ese Tribunal hará. Sus integrantes tienen libertad y verán qué sopesan. Hay que dejar en claro, sí, que la sanción que dimos nosotros se puede disminuir, mantener o subir. Apelar no significa simplemente esperar una rebaja de la pena».


