Engendro de ladrillos, fierros y alambres de púas es para evitar robos
Es complicado vivir así, cuenta mujer que tiene un gran sitio eriazo a sus espaldas.
Gloria Alcarruz abre la reja de su casa con cierta dificultad. Sin querer, su esposo le hirió la mano con un taladro el sábado, cuando estaban instalando una reja de protección.Dos días antes, la mujer dejó su casa sola, entre las 6 y las 7 de la tarde, y le entraron a robar. Entre otras cosas, los asaltantes se llevaron un plasma, un PlayStation, una cámara de fotos y el notebook de su hijo, quien recién había pagado la primera de doce cuotas.
Como la casa colinda por detrás con un extenso terreno baldío, Gloria y su marido decidieron aumentar aún más la protección del hogar, ubicado en la Villa Los Bosquines 5 y 6, en Ciudad Jardín Los Héroes, en Maipú.
Sobre el muro de casi dos metros de altura antes habían instalado una reja y sobre ella habían puesto alambre de púas, pero, como nada de eso intimidó a los ladrones y otras seis casas del sector han sido asaltadas en tres meses, ahora decidieron subir aún más la reja.
En total, alrededor de seis metros de protección separan su casa del sitio eriazo. «Es complicado vivir así y no me siento más segura, pero si tuviera plata pondría rejas sobre el muro que colinda con la casa vecina», dice Gloria, quien también les puso protecciones a las ventanas y debió desembolsar 150 mil pesos en fierros y rejillas.
Mientras Gloria habla se escucha el ruido de un soplete. Es el maestro que contrató Celestino Navarro, el vecino de la casa del lado, quien también está subiendo su reja. «Al menos les haremos más difícil la pega a los ladrones», dice el hombre.
María Luisa Pérez, directora de Obras de la Municipalidad de Maipú, explica que la altura máxima de este tipo de muros es de 3,5 metros. «Si colinda con un vecino, ambos deben estar de acuerdo en subirlo», explica.
Al menos les haremos más difícil la pega a los ladrones
Celestino Navarro


