El régimen acusa a nuestro país de estar con los más sórdidos postulados ideológicos del fascismo internacional
La jornada también estuvo marcada por la tensión política provocada por la postura de integrantes del PC a favor del resultado de la elección de Maduro.
La tarde de este lunes el gobierno de Venezuela exigió el retiro del personal diplomático en su territorio de Uruguay, República Dominicana, Panamá, Perú, Costa Rica, Argentina y Chile, por no reconocer el triunfo de Nicolás Maduro. Tras conocerse los dudosos resultados de la elección presidencial venezolana el Presidente Gabriel Boric dijo que los resultados son «difíciles de creer», y que el gobierno de nuestro país no aceptará «ningún resultado que no sea verificable. Exigimos total transparencia de las actas y el proceso, y que veedores internacionales no comprometidos con el gobierno den cuenta de la veracidad de los resultados».
A través de un comunicado el régimen de Maduro acusó a estos países de ser «subordinados a Washington DC y comprometidos abiertamente con los más sórdidos postulados ideológicos del fascismo internacional», además de «atentar contra la soberanía nacional» de Venezuela. «El gobierno Bolivariano enfrentará todas las acciones que atenten contra el clima de paz y la convivencia que tantos esfuerzos han demandado del pueblo venezolano, por lo que somos contrarios a todos los pronunciamientos injerencistas y de asedio con los que, en forma reiterada, se intenta desconocer la voluntad del pueblo venezolano».
Al mismo tiempo, Venezuela retirará a su personal diplomático desde Chile y de los otros países.
«Régimen dictatorial»
«Es una decisión lamentable y verdaderamente inédita, no tengo memoria de una medida de estas características. Revela el aislamiento en el que se encuentra en este momento el gobierno venezolano, y es muy llamativa la medida que ha tomado», declaró el canciller Alverto van Klaveren a CNN. Reiteró que es un hecho «lamentable e inédito. Lo que más me sorprende es que una medida de esa naturaleza deja en la más absoluta indefensión a una gran cantidad de ciudadanos venezolanos. Además, plantea una cuestión diplomática de suma importancia», y afirmó que lo ocurrido «es característico de un régimen dictatorial, no cabe la menor duda de eso».
El senador DC Iván Flores opinó: «El dictador Maduro se pasó de toda raya, es una locura romper de facto histórica con siete países porque solamente hicieron críticas al proceso ye están esperando que las actas se abran y verifiquen si esta fue una elección limpia o no». Su colega del Frente Amplio Juan Ignacio Latorre, calificó la medida como «completamente autoritaria, dictatorial, algo extremadamente grave en relaciones internacionales, que no es habitual y habla del nivel de aislamiento del gobierno de Maduro. Esto frente a la petición simple que se ha hecho de exigir transparencia en el proceso electoral».
«Tercer país»
El excanciller Alfredo Moreno planteó que «lo que se entiende del comunicado, el retiro completo que le está pidiendo a todo el personal diplomático chileno, uruguayo, argentino, peruano, en fin, y, por lo tanto, también todo el equipo venezolano aquí y en todos esos países, significa que no solo no hay un contacto político con el gobierno venezolano o con el gobierno chileno. Entonces, qué se tiene que hacer después a través de terceros países, hay que hablar con un tercer país para que represente a Chile en Venezuela. Lo que sucede es que la población a dónde acude, ¿no? Un tercer país para que se le diga al país que necesita tal atención, tal protección o tal documento; es una situación completamente inédita y tal como lo ha dicho el propio canciller Van Klaveren, más bien propio de una dictadura que están completamente aisladas del mundo».
Lagos Weber
Los cuestionables resultados de la elección presidencial de Venezuela también crisparon el ambiente político en Chile, donde casi todas las fuerzas políticas criticaron el proceso por su falta de transparencia, menos el Partido Comunista, lo que generó la molestia de varios representantes del oficialismo entre ellos el senador PPD Ricardo Lagos Weber, quien, en entrevista con Radio Infinita, llegó a poner en duda la presencia del PC en la coalición de gobierno. «No quiero ser coalición con alguien que cree que lo de Maduro está bien hecho».
Más tarde Lagos Weber emitió una declaración: «Hay muchos países que tienen sistemas democráticos como el que tiene Chile y que nosotros defendemos y, por eso necesitamos ser muy claros en esta materia. Yo he visto declaraciones de diputados del Partido Comunista que creo no ayudan a ninguna causa democrática, viniendo de un partido que ha sufrido de los rigores del autoritarismo. El Partido Comunista tuvo a torturados, desaparecidos, asesinados, ellos saben lo que es la persecución política. En consecuencia, yo esperaría una mayor coherencia, con el respeto que le tengo al PC».
El Partido Comunista sacó una declaración para decir que tiene «la certeza que la institucionalidad electoral de Venezuela transparentará los mecanismos y procedimientos que validan el mencionado proceso», mientras que la senadora PS Paulina Vodanovic dijo: «Me parece grave que haya quienes aún defiendan el régimen de Maduro, me resulta incomprensible». Su colega, Juan Luis Castro (PS), lanzó: «Quienes hoy día desde Chile avalan ese fraude electoral no merecen estar en la misma coalición de gobierno».
El concepto de fraude electoral también fue utilizado en una declaración de Chile Vamos: «Este fraude electoral contó con la complicidad del Partido Comunista de Chile que a través de la presencia del diputado Boris Barrera y Juan Andrés Lagos, desvinculado del ministerio del Interior, validaron como veedores (en Venezuela) su desarrollo y resultados. Otros conocidos personeros de izquierda los acompañaron en esta lamentable actuación. Todo esto, mientras se impedía el acceso de los observadores no comprometidos con el gobierno venezolano».
Durante la noche del lunes, el Presidente Boric volvió a expresar su posición sobre el tema, a través de X: «El gobierno de Venezuela anuncia la expulsión de nuestra misión diplomática de su país con una serie de argumentos inverosímiles y demostrando profunda intolerancia a la divergencia».


