A los 45 años, se convirtió en la jugadora de mayor edad en disputar el Abierto de Australia
La ex número uno del mundo volvió a Melbourne tras cinco años y estuvo a dos juegos del triunfo frente a Olga Danilovic, antes de la decaída física que le costó el partido.
Williams cayó ante la serbia Olga Danilovic por 6/7 (5), 6/3 y 6/4, en un partido que se extendió por más de dos horas. La ex número uno del mundo se quedó con el primer set en el tie break, resistió en el segundo y llegó a ponerse 4-0 en el tercer parcial. Pero, a dos juegos del triunfo, el desgaste comenzó a notarse y cimentó su derrota.
Danilovic aprovechó el bajón físico y ganó seis juegos consecutivos, dejando a Venus sin esa victoria que buscaba y que hubiese sido su primer triunfo en un Grand Slam desde Wimbledon 2021.
Hasta ese momento, la estadounidense había competido con intensidad, pero la diferencia de edad con su contrincante de 24 años se hizo notar. La derrota contrastó con el mensaje que había entregado antes del debut.
«Me encantan los desafíos, así que estoy lista», había dicho con alegría en la previa, agradecida por la invitación de la organización y por el respaldo del público durante su estadía en Melbourne.
En la cancha, ese discurso se tradujo en lucha y en la capacidad de incomodar a una rival 21 años menor, pero no fue suficiente.
Tras el partido, Williams evitó cualquier referencia a un posible retiro. «Pensaré en mi futuro cuando toque. Ahora juego el dobles y me centro en eso. Ese es mi foco», afirmó.
También valoró el ambiente que tuvo en la cancha y su juego. «No fue fácil, pero fue un momento maravilloso. La energía del público fue impresionante y me levantó muchísimo. Estoy muy orgullosa de mi esfuerzo, porque estoy jugando mejor en cada partido, llegando a los puntos donde quiero llegar. Ahora tengo que seguir avanzando, trabajando en mí misma y en controlar los errores», aseguró.
Esta fue la participación número 22 de Venus en el Abierto de Australia, torneo que nunca pudo ganar pese a haber sido finalista en 2003 y 2017. Su presencia la convirtió en la jugadora de mayor edad en disputar el cuadro principal del primer Grand Slam de la temporada. Esta vez fue eliminada, pero ovacionada. Saludó al público, agradeció su apoyo varias veces y se retiró de la cancha.


