El volante anotó los dos goles del triunfo 2-1 del Cacique ante La Serena en el Monumental
Convertir un gol como el segundo, con una definición excepcional, es muy gratificante, dijo el ministro del Deporte, Jaime Pizarro.
Vicente Pizarro (22) quedó como capitán de Colo Colo tras la salida de Arturo Vidal en el minuto 64 del duelo ante La Serena en el Estadio Monumental. El Cacique caía por 1-0 tras la conquista de Ángelo Henríquez cuando recién se iniciaba el segundo tiempo, pero el Mini Kaiser y ahora referente de los albos se encargó de dar vuelta el marcador con dos remates desde fuera del área.
El primero, el del empate, llegó en el minuto 68 tras un pase desde la derecha de Lucas Cepeda. Pizarro arremetió desde atrás y le pegó cruzado con su pierna menos hábil, la derecha, para decretar 1-1 transitorio.
A nueve minutos del final, en el minuto 81, cayó su segundo tanto personal y probablemente el más bonito de los tres tantos convertidos en esta jornada en Macul. El volante recibió la pelota en la entrada del área, se perfiló y esta vez sí le pegó con su mejor pie, el izquierdo. El mísil se clavó en el segundo palo del portero serenense Erwin Sanhueza y dio rienda suelta a los alocados festejos de los cracks colocolinos, con Arturo Vidal a la cabeza alentando desde la banca con los brazos arriba.
Vicho Pizarro recibió el cariño de sus compañeros pero se tomó un segundo para formar un corazón con las manos en dirección a la tribuna. Su papá Jaime (61), ex leyenda del Cacique y actual ministro del Deporte, estaba sentado ahí junto a su señora Loreto, un sobrino y una de las hermanas del actual crack albo. La transmisión de TNT Sports lo enfocó justo después del destejo y el Kaiser padre se vio visiblemente emocionado, con los ojos rojos y llenitos de lágrimas.
«Es casi como que uno jugara», dijo Jaime Pizarro todavía exultante tras la victoria 2-1. «Fue especial porque era un partido difícil. Fueron dos goles y curiosamente creo que es la primera vez que hace uno con la derecha. Es un golpe difícil porque la pelota viene hacia atrás. Y el segundo gol fue muy preciso: preparó y definió. Además, fue muy oportuno porque uno puede convertir, pero en otro contexto. Hoy fueron muy valiosos sus goles», añadió.
Se le vio muy emocionado tras los goles, Jaime.
«Estoy contento. Lo tenían complejo, iban perdiendo en el segundo tiempo y no aparecían las situaciones fluidas. Por eso, creo que convertir ese segundo gol con una definición excepcional es muy gratificante».
El propio Vicente conversó con los la transmisión oficial una vez finalizado el encuentro. «Había que ganar como sea porque veníamos de tres partidos sin triunfos. Estábamos en deuda, pero creo que esto es un punto de inflexión para lo que viene. Sabemos que podemos dar más. Debíamos cambiar la actitud, algo que se vio en el Clásico», señaló.
Pizarro también se refirió a su actuación personal y a los rumores de una eventual salida al fútbol brasileño. «Los volantes hoy en día necesitan hacer goles y participar del juego. Estoy muy enfocado en Colo Colo. Sabemos que se hablan un montón de cosas, pero estoy muy contento acá. Es mi casa, después veremos lo que venga», aseguró el Vicho.
Su papá Jaime tampoco quiso meter la chuchara en el tema de negociaciones. «Tiene la claridad y asesoría necesaria para tomar la decisión con madurez. Lo que venga en el futuro, él mismo lo tendrá que decidir», explicó.
Después de los cariñosos abrazos con su núcleo familiar a la salida de camarines en el Monumental, el clan Pizarro se fue achoclonado arriba de la camioneta negra del ministro, con el crack albo ubicado en el asiento trasero.


