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Título/Pie de foto: El traslado implica desarmarla parte por parte para que en su nueva ubicación todo sea original.
Con 129 años, es uno de los pocos edificios del siglo XIX que siguen en pie en la zona
La construcción de una avenida obliga al movimiento.
Jorge Núñez
«En una ciudad sin hitos arquitectónicos de importancia, no podemos darnos el lujo de demoler lo poco que hay». Así opina el alcalde (s) de Calama, Eliseo Chamorro, cuando defiende la vieja estación de trenes, uno de los últimos edificios del siglo XIX que aún se mantiene en pie, pero que hoy está amenazado por el ensanchamiento de la avenida Balmaceda, la flamante vía que promete terminar con la congestión de tránsito en el centro de la ciudad.
Inaugurada el 6 de febrero de 1886, en ese momento a nadie le importó que las instalaciones de la Compañía de Salitres y Ferrocarril Antofagasta, que unían la Perla del Norte con Bolivia, quedaran cerca de la plaza del pequeño campamento minero.
129 años después la cosa es bien distinta, ya que el edificio de 20 metros de ancho, 60 metros de largo y 1.200 metros construidos, queda justo en medio del trazado de la nueva avenida estructurante de la capital de la Provincia del Loa. «Si fuera por nosotros, dejaríamos la estación ahí mismo y nos arreglaríamos con un nuevo trazado para Balmaceda, sin embargo, estamos dispuestos a analizar todas las opciones que nos permitan mantener vivo nuestro tesoro», asegura el alcalde (S), quien además es ingeniero civil.
Una de las opciones -la que por ahora cuenta con mayor aprobación- la planteó el seremi de Vivienda y Urbanismo, Mauricio Zamorano: mover el edificio. «Generaremos un espacio público en torno a la estación, con un desarme quirúrgico y un posterior armado quirúrgico, a fin de armarla con los mismos materiales, pero girándola unos ocho metros», explica.
Ahora todo depende que el municipio y la seremi se pongan de acuerdo en los detalles, pues según Ramírez hay un presupuesto de 11 mil millones de pesos que permitirá dotar a la ciudad de una moderna vía, a la vez que proteger esta joya arquitectónica manteniendo su mismo look actual.


