Actor escocés llegó a Miami junto a su novia Morgan Brown para ver a su selección goleada por Brasil
El goleador de Real Madrid igualó marcas históricas de Ronaldo, Rivaldo, Romario y Jairzinho en 2002, 1994 y 1970.
El partido entre Brasil y Escocia estuvo marcado por la curiosa predicción de una vidente llamada Vó Bahiana, quien aseguró que habría una invasión extraterrestre en pleno desarrollo del juego. Este miércoles por la noche no se vio ningún platillo volador por los cielos del Hard Rock Stadium de Miami, pero sí hubo un fenómeno casi paranormal: el nivel de otro planeta del astro brasileño Vinicius Jr.
El crack de Real Madrid anotó un doblete en la victoria 3-0 sobre Escocia y logró un récord inédito para los brasileños en los últimos 24 años: marcar al menos un gol en los tres partidos de la fase de grupo de un Mundial. ¿Los últimos en lograrlos? El gordo Ronaldo y su fiel escudero Rivaldo, quienes lo hicieron en Corea-Japón 2002. También Romario en 1994 y Jairzinho en 1970. Las referencias coinciden con los últimos tres títulos de Brasil.
Los dos ídolos del Scratch en 2002 estuvieron presentes en las tribunas del estadio, como parte de un contingente de leyendas invitadas por la FIFA. Rivaldo estuvo sentado junto a Roberto Carlos, mientras que Ronaldo se ubicó junto a Arsene Wenger, mítico ex técnico francés del Arsenal. La constelación del Scratch también incluyó nombres ilustres como Zico, Cafú y Kaká, entre otros.
Vinicius deleitó a los viejos cracks con sus cachañas y velocidad con la pelota en los pies. Sus rivales de Escocia parecían intimidados ante su talento y comenzaron a embarrarla casi desde el arranque del partido. En el minuto 7, el defensor Scott McKenna fue apretado por el volante Rayan en la salida y la pelota quedó en los pies de Vinicius, quien eludió al portero Angus Gunn en plena área antes de empujar la pelota al fondo de la red.
Su bailecito de celebración frente al banderín del córner fue el trailer de lo que vendría más tarde. Entre risas y enganches, Vinicius tuvo varias chances más para anotar. Primero le anularon un gol por una supuesta falta previa en el minuto 22 y después, en los descuentos del primer tiempo, convirtió el 2-0 transitorio con un cabezazo. El arco estaba vacío luego de que el portero Gunn saliera a cazar moscas en el centro.
Mientras el brasileño festejaba, la transmisión capturó la impotencia del actor escocés Gerard Butler junto a su novia Morgan Brown. El protagonista de la película «300» apareció en las pantallas tomando un trago largo de whisky, descorazonado, con una cara de 300 metros de largo. La fiesta estuvo bien regada en las tribunas del estadio: minutos antes las cámaras habían enfocado al inglés David Beckham disfrutando una copa de vino tinto. En la transmisión de DirecTV, el argentino Sergio Goycochea comentó «qué grande el gladiador». Una confusión cinéfila clásica entre los personajes de Leónidas y Máximo Décimo Meridio.
«Estoy muy contento con los goles», dijo Vini una vez terminado el partido. «Hoy incluso marqué de cabeza, algo que le había prometido al entrenador, pero me dijo que era casi imposible y que me haría un regalo. Así que esperaré mi regalo», añadió muerto de la risa.
Su jefe Ancelotti se hizo el loco con la promesa, pero de todas formas lo elogió de todas las formas posibles en la conferencia. «Es gratificante que él brille porque para el es un honor jugar por la selección nacional. Lo está haciendo muy bien, incluso marco de cabeza, algo muy raro en él. Yo no voy a descubrir a Vini. Es de primera categoría, de los mejores del mundo», señaló.
El técnico italiano también se mostró satisfecho con el rendimiento del equipo y la clasificación a la siguiente fase. «Ahora jugamos como un equipo, ese es el objetivo. Estoy contento porque el equipo ha mejorado mucho, ahora somos sólidos. En los partidos de eliminación directa, la solidez es muy importante. Comparado con el primer partido, cometemos menos errores, tenemos más ritmo y somos más efectivos en ataque, dijo.


