Ingeniero mostró cómo halló el cuerpo de su esposa en la casa de Puerto Varas
El caso no está resuelto, refutó Humberto Neumann, abogado de la madre de la contadora.
Mañana se cumple un año de la desaparición de la contadora Viviana Haeger, cuyo cuerpo apareció 42 días después, cuando su esposo, el ingeniero Jaime Anguita, lo encontró en la mansarda de su casa, en Puerto Varas.
A pesar de que el Servicio Médico Legal de Temuco determinó que una sustancia química del tipo herbicida le habría causado la muerte a la mujer de 47 años, el caso sigue sin certezas.
Sin embargo, para el viudo la situación ya está clara. «Han trascurrido seis meses desde el resultado de la investigación científica de la policía y la fiscalía aún no es capaz de establecer las cosas. No sé por qué la mantienen abierta», dice desde la casa de un amigo, donde vive de allegado con sus dos hijas.
«Ahora tengo mucha más claridad. Creo que la investigación, a pesar de los errores que hubo al comienzo, es correcta. No solo por los temas científicos, sino también por los antecedentes, la revisión del pasado y las conversaciones. Uno llega a entender que efectivamente algo muy grande le pasó y por eso tomó una decisión», dice el hombre que mostró su casa y dónde fue encontrada su mujer al diario «El Llanquihue».
-Hace unos meses, usted no creía en el suicidio. Decía que había sido un homicidio.
-Obviamente nunca pensamos en el suicidio, porque para mí, éramos una familia feliz. No teníamos enemigos, nada. Pero si después de todo lo que se investigó se llega a la conclusión de que no hubo terceras personas y se demuestra que ella ingirió un líquido, no puedo seguir creyendo o culpando a otros.
-¿Qué le habría pasado a Viviana?
-Hay que remontarse a su vida. Cuando era niña sufrió muchas angustias, y en los últimos días hubo cosas, que las declaré, que demuestran que algo ocurría.
-¿Qué cosas?
-Días antes, ella le transmitió a una amiga que sentía que yo no la quería. Esto, debido a que le dije que fuera a ver a su mamá y se quedara con ella una noche, para que la aprovechara. Una noche, antes de dormir, me dijo hasta un abracito cuesta darnos , y yo solo tenía sueño. Empecé a hilar cosas. Era una mujer muy sensible.
-¿Va a volver a la casa?
-Mi intención es irme de la zona cuando esto se termine. Más adelante veré qué hacer con la casa.
-¿Cómo está usted?
-Con dolor por haber perdido a mi esposa, por mis hijas y por el acoso de la familia de ella. Ellos mantienen que yo tuve que ver, pero ya está absolutamente claro que yo no fui.
-¿Sus planes?
-No veo por qué no podamos volver a lograrlo. Espero que esto concluya para tener tranquilidad y retomar mi vida.
Una querella por presunto parricidio y ayuda al suicidio es lo que no permite cerrar el caso. Humberto Neumann, abogado de la madre de Viviana, explica que ha solicitado más de 60 nuevas diligencias. «La investigación de la PDI no ha sido eficiente por lo que solicitamos la intervención de un perito forense para que analice las pruebas toxicológicas e histológicas, ya que hay muchos cabos sueltos».
-¿Por ejemplo?
-El estado del cuerpo. Cuando se encontró, no estaba acorde con los días d desaparecida. Además, se estima que el cadáver fue removido. Por otra parte, los informes hablan de una «posible» causa de muerte. El SML de Santiago dice que el contenido del frasco de herbicida contenía mil ml, o sea estaba lleno. El caso no está resuelto
42 días permaneció el cadáver de la contadora en la mansarda de su casa, antes que su marido la encontrara.


