Guardias hicieron paro por deudas y Delegación impidió duelo con la U de Concepción
Según el club, había un compromiso de pago que no fue respetado por la contraparte. Carlos Muñoz arremetió contra la directiva.
Junto con reconocer la deuda con la empresa JF Seguridad, de propiedad de Juan Frez, el directorio de Santiago Wanderers la acusó de actuar de ‘mala fe' en el paro de actividades que motivó la suspensión del partido con Universidad de Concepción, el domingo.
Los caturros se arriesgan a perder los tres puntos y a una multa de UF 500 ($18.979.590 a este lunes), de acuerdo con las bases del Campeonato Nacional de Primera B, cuyo artículo 23 establece lo siguiente:
‘En el evento que no se pudiere disputar un partido en la fecha y hora programada, por no estar a disposición el estadio designado al efecto, salvo fuerza mayor debidamente calificada por el Tribunal Autónomo de Disciplina, el club que debía actuar como local será sancionado con la pérdida del partido, otorgándose los puntos al equipo rival, el que se entenderá como triunfador, por un marcador de 3×0. Adicionalmente, se cursará una multa al club infractor ascendente a 500 UF, pudiendo el Tribunal de Disciplina determinar que esta multa, o parte de ella, sea destinada por el Directorio para reembolsar los gastos incurridos y acreditados por los clubes afectados'.
Dado que los guardias privados realizaron una manifestación en el estadio antes del partido programado para las 12.30 y luego lo abandonaron, la Delegación Presidencial porteña optó por suspender ese juego y la final femenina del ascenso, entre Wanderers y Huachipato, que se iba a jugar a las 17 horas.
La medida provocó el rechazo de la hinchada y de algunos referentes del club, como el delantero y capitán Carlos Muñoz, quien exigió en sus redes sociales a la directiva que ‘no jueguen con el amor a nuestro club, ustedes no nos representan, nunca lo harán'.
‘Wanderers es grande por su gente y su historia. No dejemos que sigan manchando nuestra institución. Sólo espero algún día, cercano, verlo crecer y surgir como el gigante que es', añadió.
En una declaración pública, el directorio de Wanderers culpó de este momento crítico a la empresa de seguridad, con la cual dice que existía un compromiso de pago desde el miércoles.
‘Lamentablemente, al llegar al estadio, nos encontramos con que este compromiso no fue respetado y el recinto había sido tomado por personal de la empresa. Ante esta situación, hicimos todas las gestiones que estaban a nuestro alcance, comprometiendo el pago de gran parte de lo adeudado para el primer día hábil bancario. Sin embargo, la empresa liderada por el señor Juan Frez simplemente no accedió y en un acto de mala fe, llamó a sus guardias a realizar un paro, exigiendo el pago en su cuenta y que si no lo hacíamos, no iba a prestar el servicio', afirma el comunicado.
Este escenario significó el despido del gerente del club, Rodrigo Feldstedt; la devolución de las entradas, el anuncio de acciones legales contra la empresa de seguridad y de gestiones con la ANFP para evitar las consecuencias deportivas.


