Los porteños pelearon hasta el final y lograron el empate 2-2 en el epílogo
Dimos vuelta el marcador. Me han dejado ser yo nuevamente, dijo emocionado el técnico caturro Jaime García.
Duma, el hombre al que le quedó un centro de César Valenzuela a boca de jarro para mandarla dentro de arco, corrió con las manos en alto y se llenó de abrazos de sus compañeros. En el banco, el técnico Jaime García sonreía y preguntaba al cuarto juez cuánto tiempo quedaba por jugarse, pero también no cabía en sí de alegría.
En solo cuatro minutos, los panzers lograron empatar el encuentro para dejar eliminado de la Copa Chile a uno de sus máximos candidatos. Por eso tanta euforia, a la que dio rienda suelta en conferencia de prensa el entrenador de los porteños una vez concluido el compromiso.
«Tuvimos un partido combativo. Dimos vuelta un marcador y esas son señales de cómo tenemos que afrontar el campeonato (del ascenso)», fueron las primeras palabras del técnico García frente a los micrófonos en el post partido en El Teniente.
Su movida con los cambios también fue reconocida. El adiestrador, para los últimos 15 minutos, mandó a la cancha un alto contingente ofensivo y le dio resultado. «Los cambios fueron fundamentales para poder tener un poco más el balón. Entraron hombres que pusieron un poco más de calma y que hicieron retroceder a Universidad Católica».
Luego, García apeló a la buena química que ha entablado con sus dirigidos, en su regreso al fútbol nacional. «Me han dejado ser yo nuevamente. Ellos se han dejado entrenar. Les trato de transmitir y entregar lo que yo soy como persona, que hay que luchar hasta el último. Todo me ha costado en la vida y hasta el último minuto no hay que bajar los brazos», agregó con emotividad el estratega.
Antes del gol de la locura de Duma, Carlos Muñoz puso el descuento, en el primer minuto de alargue, resultado que llevaba el partido a penales para definir al clasificado (habían ganado por la mínima en el encuentro de ida). El símbolo wanderino, en dudosa posición, marcó con la rodilla y quebró la comodidad con que la UC se tomó la última parte del encuentro.
Los dirigidos por Tiago Nunes se confiaron y dejaron escapar el tercer gol, que terminaron lamentando. Anteriormente, César Pinares, en el primer tiempo, y luego Alfred Canales, habían puesto en ventaja a los cruzados.
«No hay excusa, simplemente hay que aceptar que fuimos superados y tenemos que seguir adelante para continuar preparando el equipo para el torneo que se acerca. No hubo relajo, esa una palabra muy fuerte. Los jugadores son conscientes de lo importante, son solo detalles», agregó el brasileño.


