El comediante venezolano sufrió pifias, se enojó y peleó con el Monstruo
Los animadores trataron de salvarlo en dos ocasiones, pero no hubo caso. Tras su show se fue sin dar conferencia de prensa.
Eran las 23:58 de la noche. George Harris, el humorista venezolano, llevaba escasos nueve minutos sobre el escenario de la Quinta Vergara tratando de realizar su rutina en medio de sonoras pifias cuando lanzó una reflexión dirigida a quienes reprobaban su presentación: «Miren muchachos, les voy a decir una cosa: para pelear hacen falta dos, yo no quiero pelear». Sonó razonable y logró el aplauso de los venezolanos presentes en el recinto viñamarino, pero el problema fue que él ya se había enojado con los silbidos minutos antes, y nadie le creyó esa consigna. Fue una noche dura donde los animadores, Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, trataron de rescatarlo dos veces, pero no se pudo.
Toda la previa de George Harris estuvo dominada por su tuiteo en contra del Presidente Salvador Allende y sus comentarios sobre el actual mandatario, Gabriel Boric, en uno de sus shows. Él siempre le bajó el perfil a eso y en horas de la tarde se pudo observar que una gran cantidad de venezolanos llegó hasta la Quinta Vergara para apoyarlo, por lo que se asumía que sería bien recibido por el público, pero la realidad es que el Monstruo se dividió entre los que lo querían y los que no.
A los siete minutos de su presentación, Harris se picó. «Yo no puedo creer que una gente compre una entrada para pitar (pifiar) toda la noche. El que no le gusta vaya a comprar un refresco o una empanada. ¿Vas a estar toda la noche (hace silbido)?, levántate una venezolana ¿qué te pasa? Vas a estar toda la noche silbándome, por eso te vas a quedar solo, ten una vida. Te vas a desinflar, eso no lo puedo entender, bájale dos, papi, si no te gusta vete por un refresco, ve por la polola, o el pololo. No entiendo, qué les hice, ¿qué pasó? ¿cual es la pelea? aquí hay monstruos (muestra platea), pero allá rugen (muestra galería)», dijo enojado.
Anta la ausencia absoluta de remates cómicos para el público chileno, las pifias siempre volvían y Harris se fue enojando cada vez más: «Muchachos esto es complicado, yo no vine a amargarle la vida a nadie, si ustedes quieren que yo me vaya, yo me voy, no pasa nada, mi avión sale igualito para Estados Unidos en dos días, yo vine a darles mi cariño, pero si quieren que yo me vaya, este es su país y los respeto. Vengo a dar lo mejor de mí. Si vinieron a que yo lo pasaron mal, no lo voy a pasar mal», afirmó.
Cuando eran las 00:04, George Harris no aguantó más y se retiró del escenario, luego de decir: «Si no quieren que haga este show, no pasa nada, no vine a imponerme a nadie. Muchísimas gracias Viña del Mar, te amo Venezuela, cuídense mucho».
Tras su salida, los animadores lo convencieron de volver y el Rafa incluso le dio un consejo: «Mi sugerencia, anda un poquito más rápido». Harris intentó retomar su rutina, pero otra vez la falta de remates lo complicaron. Otra vez pifias. Nuevamente se enojó: «Me da risa el que está pitando, ojalá tú tengas la carrera que tengo yo que tengo 20 años haciendo esto y que en tu país llené el Movistar. Cállate amigo, vete para el baño un rato», agregó muy ofuscado. Luego dijo: «Que lástima que ganen los malos siempre, que la gente se pierda de un show porque hay unos pocos que quieren pitar, llevar así un show es muy complicado», y se fue otra vez.
Tras una nueva intervención de los animadores volvió nuevamente. Karen y Rafa le dijeron: «Es que te pusiste a pelear, no hay que pelear con los chilenos» y lo dejaron en el escenario, pero ya era muy complicado. Lo intentó incluyendo una especie de karaoke con canciones antiguas pero las risas nunca aparecieron y las pifias volvieron. A las 00:36 dejó el escenario.
Tras ver su rutina, Willy Sabor fue muy certero en su análisis: «Sabes lo que pasa es que no hubo chistes, no había nada. Con respeto a los venezolanos, pero ahí no hay humor. No estamos acostumbrados a escuchar a alguien hablar así o el humor en Venezuela quizás es así y ellos se ríen».
Más encima se picó.
«El que se pica pierde. Lo peor que pudo hacer es insultar al público. Fue extraño eso. Arrogante, fome, mal educado. Malo, malo su show. Después el karaoke, un sinsentido. Yo trataba de escucharlo, de concentrarme, pero no había chistes, no había remate. No se preparó».
Los animadores lo apoyaron.
«Trataron de ayudarlo por todos lados. Fue raro eso, recuerdo que a la Jani Dueñas no la hicieron volver más. Era sangriento sacarlo dos veces más. El tipo no debería haber vuelto más».
Jorge Alis, triunfador en dos ocasiones en la Quinta Vergara, también resaltó que su mayor error fue enojarse con las primera pifias: «Es que él enfrentó al público peleándose de alguna manera y en ese discurso de la pelea daba a entender que el público tenía la culpa por no entenderlo. Y desde ese lugar se ofuscaba un poco. Siento que le faltó entender el ritmo del lugar».
José Antonio Neme, quien anoche fue el animador invitado en las competencias, coincidió con Willy y Alis. «Yo no entendí su rutina, no entendí si era chistoso o no. No me reí, nada. Hubiéramos seguido con la competencia folclórica que estaba buenísima».


