Los plegables ya no son sólo un lujo o una rareza para fanáticos, destaca analista
Recién lanzado, el Galaxy Z Flip7 de Samsung es el más delgado y luce la pantalla externa más grande.
El pasado miércoles, en el lanzamiento global de los nuevos teléfonos plegables de Samsung, casi toda la atención se la llevó el Galaxy Z Fold7, nuevo buque insignia de la marca coreana. Básicamente es un dispositivo casi igual al S25 Ultra, pero con la diferencia de que se puede desplegar como un libro para convertirse en una mini tablet de 8 pulgadas.
Sin embargo, con el paso de los días, la película se la ido robando su primo, el Galaxy Z Flip7, un modelo también plegable pero estilo almeja. Es decir, igual de liviano y delgado pero más compacto, ideal para guardarlo en el bolsillo o agarrarlo bien firme con la mano. Además, viene potenciado con la inteligencia artificial de Samsung (Galaxy AI).
Uno de los aspectos más elogiados ha sido su pantalla externa FlexWindow. Tiene bordes de solo 1,25 mm y los biseles apenas se notan, lo que permite ejecutar más tareas sin la necesidad de abrir el teléfono: escribir mensajes rápidos, consultar la agenda de un vistazo, tomar selfies de alta calidad, usar casi 20 apps y el asistente de IA de Google, Gemini Live, con el teléfono cerrado.
Fold versus flip
Si bien los conceptos Fold y Flip suenan similares, no son lo mismo. Lo explica Elías Inostroza, master trainer de Samsung Chile. «La principal diferencia entre ambos modelos es el tamaño. El Fold es un teléfono que desplegado puede llegar a una pantalla de 8 pulgadas, es casi una tablet de bolsillo. En el caso del Galaxy Z Fold7, plegado tiene una pantalla de 6,5 pulgadas, casi la misma que tiene el Galaxy S25 Ultra».
En el Galaxy Z Flip7 «tenemos una pantalla desplegada de 6,9 pulgadas y cerrada de 4,1 pulgadas. Se puede utilizar como un teléfono en barra o cuadrado como una billetera pequeña. El 70% de las personas que eligen el flip son mujeres».
Otra diferencia son los precios: los flip suelen ser más baratos que los fold. En este caso, el primero cuesta desde $1.044.050; el segundo, desde $1.899.050.
Kenji Tsukame, vocero regional de Xiaomi, señala que los modelos plegables, especialmente en el formato flip, «son teléfonos muy compactos, que nos permiten guardarlos con mayor facilidad en espacios reducidos, lo que los vuelve cómodos y versátiles. El Xiaomi Mix Flip usa una pantalla externa mucho mas pequeña, lo que permite economizar mucho más en ahorro de batería».
La competencia
El último Flip de Samsung se sube al ring donde ya competían varias marcas con sus modelos 2025: Motorola con los Razr 60 y 60 Ultra, lanzados en junio, y ZTE con el Nubia Flip 2 5G, que recientemente llegó a Chile (además de versiones del año pasado).
Nicolás Silva -director de Tecnología de Asimov Consultores, empresa chilena que desarrolla apps móviles, software e inteligencia artificial- dice que cada marca tiene su propio enfoque dentro del universo flip.
El Motorola Razr 60 Ultra, opina, «juega en otra liga. Su pantalla externa es una de las más grandes del segmento, y eso le permite hacer cosas que otros simplemente no pueden. Apuesta fuerte por el diseño premium, una experiencia de software más pulida y una cámara bastante competente para un formato plegable. También se siente más sólido y refinado en términos de construcción».
Con dicha pantalla, destaca, «puedes abrir apps completas, responder mensajes, usar Google Maps, ver videos o incluso jugar minijuegos, todo sin abrir el teléfono».
Por otro lado, comenta que el Nubia Flip 2 5G incorpora «una pantalla externa más grande que su predecesor; ahora es cuadrada, no circular, lo que permite un uso más funcional e interactivo. Además, trae un procesador Snapdragon 8 Gen 2, que lo posiciona como uno de los plegables más potentes en su rango, todo sin subir demasiado el precio, lo cual sigue siendo una de sus mayores ventajas competitivas» (ver precios en tabla).
«Los plegables ya no son sólo un lujo o una rareza para fanáticos, sino que están siendo posicionados como una opción real para el usuario promedio. La competencia obliga a bajar precios y eso acelera la adopción general. Así que lo que estamos viendo no es sólo una rebaja, sino el inicio de una etapa donde los plegables podrían empezar a convivir con los smartphones tradicionales como una alternativa igual de válida».



