El director y su pareja, Helena Bonham Carter, tienen sus propias reglas
Luces de neón, espeluznantes adornos navideños y sectores separados son la tónica en el hogar del realizador de El joven manos de tijera.
Basta con mirar a Tim Burton y su esposa, Helena Bonham Carter, para saber que la parejita es especial. Una cosa es que el color negro sea chic, pero andar siempre vestido de riguroso luto como lo hace el director de «El joven manos de tijera» raya en lo excéntrico. Lo mismo pasa con la actriz de «Alicia en el país de las maravillas», quien no tiene ningún pudor en aparecer en cuanto evento glamoroso hay toda paliducha y con su cabello en estado de caos. Él con sus películas fantásticas y look oscuro y ella con su estilo despeinado lideran, sin duda, el lado oscuro de Hollywood.
Ahora, una cosa es que a los Burton-Bonham les guste explotar la diferencia y otra muy distinta es que les griten en sus propias caras que ciertas conductas que siguen son «escalofriantes». Como lo hizo sin anestesia «The Independent», diario inglés que después tuvo que pedir disculpas públicas a los aludidos. Lo que motivó a la publicación a tachar con el rudo adjetivo las costumbres que mantiene la dupla al interior de su hogar en Londres es lo que la propia Helena ha llamado ante la prensa «territorios separados».
Se trata de la singular, pero sana fórmula que encontraron ella y su marido para continuar con la buena convivencia dentro de la casa. El secreto está en dividir el espacio en tres moradas interconectadas, donde una corresponde a Burton, otra a Helena y la última a los pequeños hijos de ambos, Billy Ray (6), y Nell (2), más la niñera de ambos. «Yo le veo todo el sentido del mundo. No le encuentro nada de raro. Si te lo puedes permitir, ¿por qué no vas a tener tu propio espacio?», defendió la matriarca del clan al «Sunday Telegraph».
En la misma publicación Helena destapó otra de las causas de esta decisión. «Yo hablo, él ronca. Y además mi marido sufre de insomnio, por lo que tiene que ver la televisión hasta quedarse dormido y yo necesito silencio», contó la actriz.
Pero las extravagancias no terminan ahí. Burton impone una decoración que parece sacada de una de sus cintas. «Es como pasar de la tierra de los vivos a la tierra de los muertos. Ha puesto luces de neón para iluminar la penumbra. Él (Burton) piensa que su lado (de la casa) es James Bond», resumió su mujer, agregando que el director la sorprende cada año con un árbol navideño del terror y que incluye bebés muertos colgando.
-Nell Burton
Hasta la niñita es medio gótica
Fiel heredera del estilo llamativo de sus padres, la pequeña Nell Burton ha robado miradas desde que llegó al mundo. Todo gracias a la extraña genialidad de sus progenitores, quienes no definieron el nombre de la niña hasta que ésta cumplió los ocho meses de vida. Durante todo ese tiempo su madre utilizó el particular sobrenombre de Indiana Rose para llamarla. Raro, ¿no?


