La mujer que dice su llamada será transferida a un buzón de voz habló con la diva
Fue maravilloso estar frente a ella, cuenta Paola Lertora, quien se envalentonó en un crucero y también entrevistó a la estupenda Ana Obregón.
Estaba invitada a la inauguración de un lujoso crucero, pero la visita se transformó totalmente para Paola Lertora. La actriz e ingeniera chilena que reside en España se enteró que la mujer que debía bautizar el barco era nada menos que Sofía Loren y que daría una ronda de entrevistas. Paola se inscribió y logró un encuentro personal con la diva italiana y también con la actriz Ana Obregón, entre otros famosillos mundiales.
«Fue una oportunidad maravillosa», cuenta Paola, quien en Chile también es conocida como la mujer que pone su voz en las grabaciones de los teléfonos y dice «su llamada será transferida a un buzón de voz».
– ¿Qué tal el encuentro?
– Ella es, se cree y la creen la última diva del mundo. La seguridad que tiene alrededor es intimidatoria. Para acceder a estar a unos metros de ella tienes que pasar muchísima seguridad. Te revisan, están con el reloj contando los minutos que te dan, están sus guardaespaldas pendientes de todos sus movimientos.
– ¿Pudiste sacarte una foto con ella?
– Entré al salón donde estaba Sofía con un camarógrafo y con una periodista argentina. Habían llevado un fotógrafo y lo echaron. Cuando quisimos sentarnos cerca de ella nos dijeron que no. La cámara solo tiene que enfocarla a ella, tiene un ángulo especial para que ella se vea lo mejor posible.
– ¿Y qué le preguntaste?
– Sobre cómo ve la diferencia del cine que hace ahora y el que ella hacía en la postguerra. Pero lo que más me impactó fue cuando me dijo que una actriz no solo tiene que ser bella, tiene que exprimir, proyectar algo desde adentro. Ella te mira a los ojos cuando habla, es realmente impresionante. Cuando habla lo hace sintiendo. También le pregunté por sus secretos de belleza.
– ¿Dio su respuesta?
– Dice que jamás los daría, aunque los tuviera, pero que el secreto es el amor y la alegría por el trabajo que uno hace. Envejeces mucho menos si haces lo que te gusta.


