María Méndez se aburrió de pedir la señalética en el municipio de Renaico
Con una tablita hice las líneas así, al ojo no más, explica.
Los vecinos de la comuna de Renaico, en la Región de la Araucanía, le alegaron muchas veces a las autoridades por la falta de un paso peatonal en la esquina de las calles Libertad y Malleco.
María Méndez cansada de esperar, se consiguió pintura, brochas y en dos horas pintó su propio paso de cebra. «Fui donde el concejal Patricio Belmar y le pedí la pintura. Él no sabía para qué la necesitaba», cuenta. «Con una tablita hice las líneas así, al ojo no más», relata la vecina, que ya tenía experiencia en la materia. «A veces pinto mi casa», explica.
A pesar de que lo hizo en beneficio de su comunidad, María no sabía que necesitaba una aprobación municipal para instalar un paso de cebra. «No tenía idea. Pedí muchas veces que pusieran alguna señalética y no me hicieron caso», dice.
El concejal que le pasó el tarro de pintura también se metió en problemas ya que, además, la ayudó. «Iba pasando y vi a la señora pintando. Me preguntó si acaso le podía ayudar a corregir. Pinté los bordes», cuenta el concejal, a quien le llegó una notificación por infringir la Ley de Tránsito. Hoy se expone a pagar una multa de entre 8 y 16 UTM, entre 293 y 586 mil pesos aproximadamente. «No sé dónde estuvo mi error, si en regalarle un tarro de pintura o en ayudar a pintar unos eslabones. La gente manifestó que necesitaba señalética. Ahora los vecinos se sienten seguros», explica.
Ajeno al lío legal, el paso de cebra sigue pintado. María dice que «la gente lo usa y los autos lo respetan».


