Estaba calladito desde 1921, pero en la madrugada del domingo, el volcán Eyjafjallajokull, ubicado en el sur de Islandia, sobre un glaciar del mismo nombre, entró en erupción, por lo que el gobierno decretó estado de emergencia.
Del cráter del volcán emanaba lava y una columna de humo de casi un kilómetro de altura, y según lo informado por la agencia Reuters, cerca de 500 personas debieron ser evacuadas de las zonas aledañas, y fueron cancelados los vuelos que llegaban o salían del país, por el riesgo de que las nubes de cenizas afectaran los sistemas de navegación.
Pese al temor inicial, las autoridades islandesas aclararon que las evacuaciones se hicieron sin mayor pánico, con asistencia de la policía y la Cruz Roja.


