Sumando y restando, los equipos con tecnología inverter gastan menos a fin de mes
Sube la temperatura y es fácil tentarse con las ofertas Cyber en climatización.

La tecnología inverter , en tanto, regula el funcionamiento del motor. «No tienen esos peaks de partida que generan un gran consumo. Un inverter de 9.000 BTU, operando 8 horas al día y 30 días al mes, consume unos 180 kW/h mensuales» ($32.000 extra en la boleta).
Claudia Rivas, analista del Centro de Transición Energética de la U. San Sebastián, explica que en los inverter un sistema de electrónica de potencia -los inversores- optimizan el consumo: «Tienen menos pérdidas y, por ende, aprovechan mejor la energía».
También es clave fijarse en los BTU, índice que mide la capacidad de refrigeración. Para ello debe conocer la superficie de uso. Francisca Ruz, jefa de climatización de Sodimac, explica que «se debe multiplicar la longitud por el ancho y ese resultado multiplicarlo por 600. Por ejemplo, un dormitorio que mide 20 m2 requiere cerca de 12.000 BTU. El cálculo varía según la orientación de la habitación, aislación, cantidad de ventanas y su uso. La cocina, por ejemplo, es más calurosa; en lugares con mucha luz solar se requiere 10 a 20% extra de BTU», indica.
«Si es una pieza muy sombreada, mejor reducir 10%», añade Rivas.
El magíster en construcción Michael Silva, académico de la Facultad de Ingeniería de la U. Central, aclara que «también influye la cantidad de personas que habiten el espacio». ¿Qué pasa si compro de un BTU menor o mayor? «Nunca va a lograr una temperatura de confort y el equipo siempre va a estar trabajando a su máxima potencia. Los aires acondicionados están pensados para un rango de temperatura que nunca funciona al 100% de su capacidad. Si compra un equipo de 9.000 BTU y requiere 24.000 BTU, va a gastar mucha energía y nunca va a lograr bajar realmente la temperatura a lo que necesita. Habrá hecho una inversión grande en un producto que no cumplirá con el rendimiento esperado».


