Pero tendrán que esperar hasta febrero para regresar desde la Estación Espacial Internacional
El acople de la cápsula este domingo fue un éxito: para el estadounidense es su segunda vez en el espacio. Para su compañero ruso, su debut.
Entonces se tomó la decisión de enviar al rescate a la Crew-9. Esto se craneó para mediados de agosto, pero se aplazó tres veces. Una de ellas fue porque había que esperar que la Starliner, vacía, se despidiera de la EEII liberando así un puerto de acoplamiento. Y la última postergación fue por el huracán Helene, que dejó 40 muertos en Estados Unidos.
Este sábado, entonces, le llegó la hora a la Crew-9, de SpaceX, la firma fundada por Elon Musk. Todo en el despegue -uno de los puntos más críticos de una operación como ésta- resultó un éxito. Había cuatro asientos en la cabina de la nave, como suele suceder, pero esta vez iban sólo dos tripulantes: los astronautas Nick Hague, de la Nasa, y el ruso Alexandre Gorbunov. Los asientos vacíos serán para los varados Wilmore y Williams. El viaje de vuelta, sin embargo, no será inmediato, está programado para febrero de 2025.
Ahora bien, ¿por qué va un astronauta ruso en una nave estadounidense considerando la tensión latente entre ambos países? El afamado astronauta francés Thomas Pesquet, dijo el año 2022 al diario «Libération» que con la guerra en Ucrania «todo empieza a ponerse más tenso» en el espacio. Este sábado, en cambio, el diario «New York Times» afirmaba que desde la invasión rusa, muchos aspectos de la cooperación entre Washington y Moscú «han naufragado, pero el espacio es una excepción. La agencia espacial rusa y la Nasa son los principales socios que colaboran en la Estación Espacial Internacional».
Nick Hague es el comandante de la misión y Aleksandr Gorbunov es el especialista. Esta es la tercera vez que Hague viaja al espacio, aunque una vez no llegó muy lejos, pues tras dos minutos de vuelo, dice el «New York Times», el cohete ruso Soyuz, en el que iba con Aleksei Ovchinin, falló a los dos minutos de vuelo. Esa vez, un sistema de emergencia les salvó la vida: su cápsula logró un aterrizaje urgido, pero seguro.
En cambio, para Gorbunov, el acompañante de Hague, esta es su primera salida al espacio.
«Hecho polvo»
La EEI se desplaza a una velocidad de 27.600 km/h, lo cual hace que cada 90 minutos complete una órbita alrededor de la Tierra. Los cosmonautas ven amanecer 16 veces al día. Como dijo el francés Thomas Pesquet, citado por el diario «Le Monde», «el recorrido de Nueva York a París se hace en unos 10 minutos desde nuestra perspectiva. Miras por la ventana y estás en América. Te vas a hacer un café y a la vuelta ya estás en Europa».
En su primera experiencia en la EEI, Pesquet estuvo cerca de seis meses en el espacio. Y el cambio que vivió, tras volver a la Tierra, fue enorme: «Vuelves mal, hecho polvo, con ganas de vomitar, mareado… estar en el espacio seis meses equivale a envejecer 10 años en la Tierra».


