Notición lo lanzó como si nada en Villa Portales
Jefa de Vivienda no quiso adelantar números, pero la idea entusiasmó a algunos vecinos.
En el block 4 de la Villa Portales todo se ve relativamente normal desde afuera. Unas pocas grietas, un vidrio quebrado, nada que impacte visualmente. Pero adentro está la crema. Las paredes reconstruidas tras el terremoto de 1985 se hicieron pebre y los vecinos quieren asegurarse de que la estructura no se va a ir a las pailas.
Por eso la ministra de Vivienda, Magdalena Matte, partió a visitarlos ayer, junto con el alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado, y una numerosa y llamativa comitiva de señores de ojos rasgados. Ellos son técnicos japoneses que vienen en son de paz, con ánimo colaborador y llenos de ganas de decirnos qué edificios se van a derrumbar y cuáles no.
La ministra sube al cuarto piso y conversa con los vecinos. Otro lote la espera abajo, en la calle, prometiendo encararla apenas baje, como si el terremoto fuera culpa de ella. Delgado llama a la calma, destaca que Matte visita por primera vez una comuna de Santiago tras el cataclismo y que eso a él lo llena de orgullo.
Con el pecho henchido, le da la palabra a la ministra, que enfrenta las quejas de los vecinos: «Sabemos que necesitamos soluciones urgentes y estamos estudiando un bono de reconstrucción. No les puedo adelantar números, pero lo estamos estudiando con el ministro de Hacienda. Las dimensiones de la catástrofe son de miles de millones de dólares».
Una vecina dice que no quieren ver más voluntarios, que ahora quieren ver profesionales trabajando en sus casas. La ministra pone cara de contrariada y dice que en ninguna parte de Chile hay gente más preparada que ahí, porque hay ingenieros y amigos japoneses. «Sólo queremos ser útiles para Chile», dice el embajador nipón y la gente queda tranquila.


