Certero, confiado y sin titubeos, Benjamín Kuscevic respondió las consultas de la prensa este sábado en Juan Pinto Durán frente al mal momento que vive la Selección chilena, que se posiciona última en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, y dejó buenas sensaciones respecto al ánimo en el plantel.
«Es un golpe para nosotros, pero tenemos dos opciones: bajar los brazos o seguir peleando. Nosotros no nos vamos a rendir. Sabemos que estamos en una posición que no nos gusta, pero queda mucho todavía y estamos con la fe de poder revertir este momento. Son seis cupos y medio que van al Mundial y vamos a luchar por entrar de todas maneras», esgrimió el zaguero de Fortaleza de Brasil.
Ante las dudas sobre cómo enfrentarán el duro escollo que los espera el martes en Barranquilla contra Colombia, a las 17.30 horas de Chile, el ex Universidad Católica mantuvo la entereza y reconoció la dificultad.
«Sabemos que Colombia es un rival muy fuerte. Barranquilla tiene características especiales, pero no hay excusas. Hay que salir a buscar los tres puntos, porque somos la selección que más los necesita», dijo.
El zaguero cerró con un respaldo al cuerpo técnico de Ricardo Gareca mencionando que «a este nivel sabemos que los resultados mandan. Necesitamos una victoria y el cuerpo técnico cuenta con nuestro apoyo. Más allá de pensar si ganamos o no, tenemos que enfocarnos en el partido. Es una final para nosotros, sin duda».
La psicóloga deportiva Renata Almada refuerza la actitud que toma Kuscevic con conceptos más teóricos: «Las circunstancias actuales que vive la Selección chilena exige la competencia psicológica de aprender a convertir problemas en retos. Ese cambio de enfoque es crucial e imprescindible para que se pueda transformar lo que hoy es motivo de miedo, angustia y estrés psicosocial en combustible para la motivación. Otro punto importante para reencender los ánimos es ayudar a los jugadores con el planteamiento correcto de objetivos, que debe ser con enfoque al corto plazo (el famoso partido a partido, fecha a fecha), ya que mirar el panorama desde una perspectiva de largo plazo podría generar un escenario de desesperanza e insuficiencia», explicó.