Está en Punta Dúngenes y allí viven dos matrimonios
Aquí no hay ruidos, no hay smog, solo mar y silencio, cuenta María Isabel Navarro desde el faro.
«Vivo hace un mes en el faro con mi marido. Estoy casi recién casada. Aquí no hay ruidos, no hay smog, solo mar y silencio y tiempo para disfrutar», relata desde Punta Dúngenes María Isabel Navarro una de las dos mujeres que acompañan a sus respectivos maridos guardianes de la antigua estructura que acaba de cumplir 111 años.
El faro de Punta Dúngenes, en la XII Región, es uno de los más antiguos del país, el último de Chile continental y estuvo de cumpleaños el 20 de febrero pasado. La enorme torre se ubica en el Estrecho de Magallanes y mira justo hacia donde se juntan los océanos Pacífico y Atlántico. Dos matrimonios de funcionarios de la Armada viven allí.
María Isabel es la esposa del cabo Luis Gallardo, el farero del lugar. O sea, el especialista en señalizaciones marítimas y quien está alerta al paso de los buques que salen o entran a Chile por esa vía y que son vigilados desde la antigua estructura.
«El faro está programado para encender a ciertas horas. La parte romántica es subir a la torre y ver el mar desde arriba. Es una aventura que vivo al máximo porque no todos pueden estar acá», cuenta María Isabel que se va a quedar por lo menos un año en el lugar.
Los habitantes del faro, que de vez en cuando reciben turistas, se defienden del frío con una estufa a gas prendida todo el día. Les llevan comida y agua cada cuatro meses. Las provisiones son guardadas en congeladores.


