Amigos lamentan la prematura muerte del tenor chileno
El músico estuvo contratado por la Ópera Estatal de Viena, en Austria, durante tres años. Sufrióun cáncer fulminante.
«No quiero creerlo. Me duele tanto. Gracias por tu música, tu voz y por tu amistad. Estoy tan feliz que hayamos compartido parte de nuestras vidas», escribió el tenor surcoreano Michael Ha.
«Querido Leo, fue grandioso tenerte de compañero. Siempre fuiste una persona alegre, amable y talentosa», agregó la mezzosoprano Alexandra Yangel, desde Alemania.
Esas son algunas de las palabras que cientos de cantantes líricos de diversas partes del mundo le dedicaron a la memoria de Leonardo Navarro, tenor chileno quien falleció la tarde del lunes a los 39 años, tras enfrentar un cáncer fulminante.
Navarro debutó a los 25 años en el Teatro Municipal de Santiago y alcanzó reconocimiento internacional cuando se convirtió en el primer tenor chileno en ser contratado por la Ópera Estatal de Viena, en Austria, uno de los escenarios más importantes para la lírica. En enero del 2017 debutó como solista en el rol de Tijon en la ópera «Katia Kobanova», y se mantuvo como parte del elenco estable durante tres años. Fue en esa época que Navarro fue parte de un capítulo del programa «Siempre hay un chileno», conducido por Marcelo Kiwi.
Leandro Botto, violinista y director de orquesta, fue uno de los pocos que supo de la enfermedad de Navarro y pudo acompañarlo en sus últimos días. «Fue un muy buen amigo, como un hermano chico «, dice.
Botto recuerda con emoción el gran legado de Navarro. «En el extranjero probablemente fue más reconocido que acá en Chile. Además de estar en la Ópera Estatal de Viena, él fue el primer cantante chileno profesional en debutar en el Teatro alla Scala de Milán», dice sobre el escenario vinculado a la época de oro de la ópera del siglo XX.
Ese salto fue en abril del 2022 y significó que el chileno salvara el estreno de la ópera «Ariadna en Naxos», luego de que uno de los cantantes principales se enfermara.
«Leo trabajó varios años de forma estable en Viena, pero después decidió ser freelance porque sentía que tenía una carrera de solista por delante y la Ópera Estatal de Viena, si bien es un lugar hiperprestigioso, lo restringía un poco, no le permitía hacerse cargo de roles en otras producciones en otros países. Tenía un espíritu inquieto y buscaba siempre nuevos desafíos. Fue a cantar a Rusia más de una vez, a San Petersburgo. También estuvo en España, Alemania, Francia», agrega Botto.
«El no quería que se ventilara su enfermedad. Tenía toda la fe en que se recuperaría, esto nos pilló de sorpresa. Fue muy generoso, amable, humano, ayudaba en todo lo que podía. Era un tremendo ser humano y eso lo ayudaba en su interpretación. Para mí, desde el punto de vista artístico, tenía uno de los timbres de tenor más lindos, más cálidos que yo haya escuchado. El medio artístico chileno fue un poco egoísta con él. A él le encantaba cantar acá, con su gente, en Concepción. Pero no tuvo todas las oportunidades que se merecía», dice Botto.
Amadeus Artists, agencia de artistas austriacos, también se sumó a las condolencias. «Sentimos mucho el fallecimiento del joven tenor chileno Leonardo Navarro, quien fue solista en la Ópera de Viena. Nuestro más sentido pésame a su familia y amigos en este difícil momento». «Con su voz y talento dio vida a diversos personajes de ópera en éste y otros escenarios nacionales y del mundo. Acompañamos en su dolor a familiares y amigos. Que descanse en paz», publicó en sus redes sociales el Teatro Municipal de Santiago.
En una entrevista que Navarro dio en el año 2017 a La Tercera, recordó que en su casa nunca estuvo presente la música clásica, pero que fue a los 17 años, cuando presenció la ópera «El elixir de amor», de Gaetano Donizetti, en la Universidad de Concepción, que quedó enamorado de canto lírico. «Amor a primer oído».


