El pololo de Pulguita dice que se quería ir al sur
Tenía 18 años y bailó en el Bafochi. La próxima semana empezaba su carrera de ingeniería en la U. de Chile.
La noche del jueves pasado Illary Galleguillos encontró en su Facebook una notificación de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile: buscaban voluntarios para participar en el «Chile ayuda a Chile».
Entusiasmada, se levantó temprano en su casa de la villa Los Héroes, en Maipú, y se fue rápido al Instituto Teletón para sumarse a los colaboradores. La joven de 18 años quería ayudar a conseguir la meta en dinero, pero también tenía otra personal: convencer a sus padres para que la dejaran viajar a las zonas más afectadas del sur.
«Pulguita», como le decían en el cuarto medio B del Liceo Carmela Carvajal, se puso el peto rojo de la Fundación Teletón y fue a repartir volantes en Príncipe de Gales con Tobalaba, en al comuna de La Reina, para incrementar las donaciones. Fue en ese lugar cuando un automovilista no se percató de que ella estaba ahí y la arrolló.
La muchacha, que iba a entrar la próxima semana a estudiar ingeniería civil en la Universidad de Chile, fue trasladada de urgencia al Hospital del Salvador, pero a las tres de la tarde del sábado falleció.
Ayer llegaron 400 personas al funeral de la universitaria. «Es terriblemente doloroso perder a un hijo, pero ella murió en lo que le gustaba, ayudando a los demás. Tenía un compromiso social tremendo. Bailaba ballet clásico, incluso estuvo un año en el Bafochi», relataba Erwin Galleguillos, el papá de Illary, que en quechua significa amanecer.
«Ella quería viajar al sur a ayudar, pero queríamos empezar de a poco para luego pedir permiso», contó el pololo de Illary, Nicolás Rocha. Ellos llevaban ocho meses de inseparable relación.
Carolina Etcheberry, compañera de liceo, recordó que Illary «fue una de las más aperradas en la revolución pingüina. Iba a las marchas, tenía muchos ideales que la hacían buscar un cambio en el mundo».


