Tras más de un año sin dirigir, el DT podría retornar al ruedo en Talca, su ciudad natal.
«Estuve viendo fútbol en México, España, Colombia y Paraguay. Y también pensando sobre lo que me pasaba. ¿Será justo? ¿Por qué? ¿Qué pasó? Quizás cometí errores en mi vida anterior o en esta y yo no tengo idea. Pero bueno, fue un año muy productivo en lo personal», dice el DT, a quien su amiga Gladys le pedirá asumir en Rangers.
«Si me pide que la acompañe, yo estaré ahí. Soy talquino y en las encuestas que hacen las radios los llamados son favorables a mí», apunta Garcés.
– ¿Es hora de volver, Jorge?
– Me ensuciaron mucho tras mi salida de Unión, pero es el momento de volver y ahora podré decir muchas cosas. Mientras estaba en el anonimato me hicieron daño. Se ensañaron conmigo, así que aclararé algunas cosas que me produjeron asco. Pasarán nuevamente por mi vereda.
– ¿Cree que el fútbol lo echaba de menos?
– Lo dicen ustedes, no yo. Si lo digo yo, generaría anticuerpos y no quiero eso. Este país es tan chato que si te vistes bien eres agrandado, si hablas de corrido eres creído y si hablas de frente eres polémico. Yo no le falto el respeto a nadie, pero me gustaría que anduvieras conmigo en el centro para ver qué me dice la gente.
– ¿Qué le dicen?
– No lo voy a decir, lo siento. ¿Para qué voy a decir que la gente me espera, que me echa de menos? Ustedes saben cómo me trata la gente. A mí el reconocimiento y el cariño me alimentan. Una vez, el Sapito Livingstone dijo «Garcés le ganó al medio», así que yo seguiré luchando. Me considero una buena persona y acá estamos de nuevo.


