El diputado Fidel Espinoza, vicepresidente del PS asumido tras la caída de Camilo Escalona, fue acusado de «rebeldía» por haber apoyado a Ximena Rincón en las senatoriales por la Séptima Región. Rincón es DC y lo esperable hubiera sido que Espinoza apoyase al derrotado Jaime Naranjo, del PS. Pero no.
«Yo sabía que el escalonismo iba a comenzar un furibundo ataque a todos los que promovimos el cambio de directiva. Soy uno de los principales impulsores de la salida de Camilo, por eso su gente sale con estas cosas ridículas. Yo grabé una frase para Ximena, porque la conozco y sé de sus virtudes. Como persona y política, por si acaso», aclara el parlamentario.
– ¿No hubo deslealtad suya con el senador Naranjo?
– Yo no podría haber grabado nada para alguien como Naranjo, quien desde mi punto de vista avergonzó a todos los socialistas cuando se vio involucrado en un hecho muy lamentable hace unos años.
– El episodio de la esposa en el Congreso, ¿no?
– Por supuesto, cuando él desconoció a su señora, a la que tenía contratada. Ese hecho marcó mi relación con Naranjo, por el tipo de persona de la que estamos hablando. Yo podría decirle «¿en qué sentido desleal?», como cuando él dijo «¿en qué sentido familiar?», cuando le preguntaron si tenía contratada a su señora y él la desconoció.
– ¿Qué le va a hacer el tribunal supremo? ¿Lo va a retar, le va a dar chirlitos?
– Esto no da ni para coscorrones. Es algo muy simple: hubo parlamentarios dentro de mi propio partido que apoyaron a candidatos por fuera de la Concertación. ¿Qué me podrían decir a mí?
– Que Naranjo perdió por culpa suya.
– Pero si apoyé a Ximena en una región donde nadie me conoce. Esto de Naranjo no es más que el último manotazo de alguien que me quiere endilgar su derrota. La única responsabilidad está en su trabajo deficiente.
– El escalonismo está tras esto, dice usted.
– No me cabe ninguna duda. Si esto que dicen ocurrió hace tres meses. Ahora me pasan al tribunal para impedir que forme parte de la generación de recambio del PS. Estas actitudes matonescas nos hacen mal. Naranjo me llamó hace poco para manifestarme sus reparos y lo hizo a punta de improperios que no puedo reproducir.
– Reproduzca al menos uno, por favor.
– No, no, sólo te diré que la gente me llama para decirme que entre Naranjo y Rincón no había dónde perderse, poh. Je.


