Un tenor del Teatro Municipal interpreta nuestro Himno Nacional y la ceremonia comienza con algo de historia, a cargo del presidente del Tribunal Calificador de Elecciones, ministro de la Corte Suprema, Sergio Muñoz, quien cita constituciones añejas. Explica qué significa ser Presidente de Chile, ratifica el 51.61% de los votos para Piñera en la segunda vuelta y certifica la legalidad de los comicios. Todo súper cachilupi. Paulina, Marisa y Consuelo, cuchichean.
Luego firman los otros miembros del Tricel y el propio Piñera, y listo. Muñoz le entrega el acta de proclamación al ahora oficialmente Presidente electo, que la revisa con cara de que no la cree, y la muestra. Parece titulación universitaria. Hay aplausos y nuevamente las chicas Morel se destacan en la barra.
Palabras de Piñera. Agradece a medio mundo por su triunfo, habla de que su gobierno será una «nueva transición», de «crear la sociedad de las seguridades», promete que el «Estado no se va a debilitar, como algunos han dicho con majadería», asegura fortalecimiento de la «red de protección social», pide «actitud de buena voluntad a la oposición» y sueña con una «sociedad con valores, para que de tanto llenar los bolsillos no se nos vacíe el alma».
Termina su discurso y se dirige a su señora. «Qui hubo, Cecilia», le dice. Ella se jajajea, otra vez, lo mismo que sus hermanas a las que Piñera saluda con afecto. Como no, si en varios programas de TV durante la campaña bromeó que en tiempos de juventud les echó el ojo, antes que a Cecilia.
«Impresionante su discurso, pone la vara muy alta», declara Manuel sobre las palabras pronunciadas por su cuñado Sebastián.
-Y usted, señora Consuelo, ¿qué siente?
-Una emoción muy fuerte de ver a mi cuñado y mi hermana llegando a este nivel, creo que con la ayuda de Dios lo harán muy bien.
-¿Cómo es el hombre como cuñado?
-Muy generoso y cariñoso, con su casa abierta entera, un poco serio, a veces, si se aburre se va, jejé, pero es muy amoroso.
Viajó por el día
Chavito de tú a tú con Edwards
Entre los invitados al Tricel ayer por la mañana estaba el círculo de asesores cercano a Piñera, llámase Rodrigo Hinzpeter, Ignacio Rivadeneira, y otros, algunos parlamentarios, de los que llaman «ministeriables», entre ellos Pablo Longueira y Alberto Espina, la familia del candidato (menos el Negro, era muy temprano para él) y un par de agregados, entre ellos Jorge Edwards y el animador Alejandro Chávez.
El escritor y el Chavito chacharearon de lindo de los más diversos temas. Agendas culturales, TV, etc. De tú a tú. Chávez confesó que viajó por el día desde La Serena, donde está de vacaciones.


