El delantero de Deportes Linares admitió que le debía plata a un fanático de Los Toros
El ex jugador de Everton y Cobreloa adeuda un millón y medio a un empresario, pero hay más afectados, dicen en la región del Maule.
El delantero Maximiliano Cerato admitió la deuda de un millón y medio de pesos que tiene con el empresario Gustavo Castro, dueño de la panadería ‘El Carmen', de Linares, en el comparendo realizado en el Segundo Juzgado de Letras, ubicado en el segundo piso del edificio judicial en el centro de la ciudad de la región del Maule.
El caso se remonta a abril, cuando Castro, hincha y socio de Deportes Linares, club de la segunda división profesional, le hizo el préstamo al ex atacante de Everton y Cobreloa, entre otros clubes.
‘No lo conocía personalmente, pero como soy socio del club, me confié. Además, me dijo que me dejaba un cheque y que en 30 días me devolvía la plata y yo le devolvía el cheque. Con el cassette que tiene, me contó toda su historia. Pasó el tiempo y recibí puros calmantes, así que deposité el cheque y el banco lo rechazó porque salió errónea la firma, no por falta de fondos. Tuve que entregarle el cheque a la abogada', relata el empresario de 48 años, cuya panadería queda a menos de cinco cuadras del estadio fiscal, rebautizado Tucapel Bustamante Lastra hace ocho años, en honor a un legendario entrenador del Lister Rosell, primero, y del Depo, como le dicen al club sucesor, Deportes Linares.
A la salida del tribunal, el periodista César Hormazábal, del sitio ‘Séptima Página Noticias', le preguntó a Cerato por esta causa.
‘Su rostro cambió radicalmente. No fue en ningún instante violento, pero estaba muy incómodo con la presencia periodística. Me dijo que se iba a querellar y que hablaría con su abogado. Argumentó que estaba invadiendo su privacidad. No conforme con lo anterior, sacó su celular y me comenzó a grabar. Al salir del tribunal, era tal su nerviosismo que se confundió de salida', cuenta Hormazábal.
Tres meses atrás, hubo otro careo entre el jugador y la abogada de Castro. En él, Cerato se comprometió a pagar en tres cuotas, agosto, septiembre y octubre, pero no cumplió, así que el empresario optó por hacer la denuncia judicial.
‘La abogada me dijo que sólo podemos pedir orden de embargo, porque él tiene domicilio en Linares. O si no, literalmente, cagamos. No se puede pedir arraigo. Además, él reconoce la deuda, pero nada más. En una radio local contaban que son como diez comerciantes afectados', agrega Castro.
‘Sabemos que son varios los hinchas afectados. Al menos, cuatro o cinco. Y es malo, porque los hinchas acá son muy de piel, muy cercanos.
Sea el resultado que sea, el equipo nunca juega solo. En Segunda División, Linares tiene el quinto lugar de público, entonces sentimos que él se aprovechó de esta cercanía. Esperemos que pague y responda, porque la gente de Linares lo hizo por ayudarlo', aclara Mariela Vásquez, presidenta de la Corporación Deportes Linares, que estuvo a punto de hacerle un préstamo a Cerato.
‘Con mi familia nos salvamos, porque a mi esposo le pidió plata, creo que $300.000, que lo podríamos haber prestado, pero ya había rumores de lo que estaba pasando', dice Vásquez, hija de una legendaria dirigenta del club de los 90, Aída Rodríguez Hidalgo, pionera en la incursión de mujeres en la dirigencia de la ANFP.
¿Acaso ha habido problemas de pago este año en el club?
‘No, todo en regla. Hubo un pequeño retraso un mes, pero hace tiempo que no teníamos una sociedad anónima tan ordenada. En otros años hemos tenido malas experiencias, ahora la parte administrativa ha estado impecable y es nuestro rol fiscalizar eso, porque nos interesa resguardar los emblemas del club'.


