Esta Teletón especial confirma que a veces la farandulización es la única salida.
Así lo entienden todos los que levantaron esto en sólo cuatro días. Desde Nachito Gutiérrez gimoteando porque no hay rastro de sus perros en Constitución, hasta el menos farandulero de todos, Santiago Pavlovic, que le espetó risueños monosílabos a Javiera Contador cuando le preguntó por esta cruzada.
Desde la colegiala visión de Carola Urrejola, que anoche le dijo a Camiroaga que ha sido «maravillosa» la convivencia entre los periodistas, hasta tipos que piensan en lo macro, como Mauricio Correa, que en momentos en que la Armada es cuestionada por el papelón que hizo con el tsunami, pone como primera nota la entrevista a un marino. Maestro.
Desde Bruno Sandoval, el de la foto en que muestra una bandera chilena rota y embarrada y que anoche apareció saltando cual King Africa, viviendo sus quince minutos de fama, hasta Mario Kreutzberger, el único padre de la patria vivo que tenemos en este tembloroso pedazo de tierra.
La TV es como la democracia. No es perfecta, pero no se ha inventado nada mejor. En este caso, para extender como un reguero de pólvora la ayuda, para convocar voluntades y para sacudirnos en buena


