En las calles, cerca de una fogata, se instalaron frente a televisores
Vecina criticó duramente a los famosos: Debieron hacerla acá, para que supieran de qué se trata esta tragedia y que no aparecieran muertos de la risa allá.
CONCEPCION
Son casi las 11 de la noche del viernes, en la céntrica calle Maipú, de Concepción. La ciudad debiera dormir bajo el toque de queda y la Presidenta, al comienzo de la cruzada televisiva «Chile ayuda a Chile», arenga a su pueblo.
Mario Casanova apenas la distingue. Está a diez metros del televisor de cinco pulgadas en blanco y negro que instaló en la calle, porque su casa dejó de ser un lugar seguro, y no se ve muy entusiasmado con la famosa cadena solidaria.
«Mire, si va a llegar algún tipo de ayuda, bienvenida sea. Pero si no llega, que es lo que creo que va a pasar, habrá que rasguñarse con las propias uñas, como lo hemos hecho desde un principio. No hemos recibido un solo paquete de tallarines siquiera», explica.
A unas cuadras de distancia, en el pasaje Bombero Vílchez con Castellón, otro televisor al aire libre, esta vez de 21 pulgadas y a todo color, convoca a los vecinos.
«Encuentro que esto es un show, no les creo nada», se queja Eugenia Bustos. «Para empezar, creo que, si quisieron hacer una Teletón, debieron hacerla acá en Concepción, para que supieran de qué se trata esta tragedia y que no aparecieran muertos de la risa allá en Santiago. Me duele ver a esa gente, riendo y bailando, y nosotros acá, con temblores a cada rato. A nosotros nada nos motiva a reír».
Alfredo Pinto, otro vecino, ya no está frente al televisor. «Vi un pedazo del programa, no más, y me dio rabia. Vi a estos tipos muertos de la risa. ¿Estarían muertos de la risa si tuvieran que participar del caos que hay acá?», dice y apunta a una fila infernal de vehículos que termina varias cuadras más allá, en una de las pocas bombas que venden bencina en Concepción.


