El profesor tsunami, que predijo maremoto en Talcahuano, explica
El geofísico Marcelo Lagos hasta habló con autoridades de la zona afectada por la amenaza que se venía, pero no lo tomaron en cuenta.
A diferencia de la tropa de sujetos con superpoderes que recién al día siguiente del terremoto apareció muy campante para decir «yo anticipé que esto iba a pasar», Marcelo Lagos, doctor en geofísica de la Universidad Católica y máxima autoridad en el país sobre tsunamis, lo publicó. Y no se limitó a sostener ambigüedades del tipo va a pasar algo medio raro por la energía negativa que anda suelta por ahí , si no que, concretamente, advirtió: «Va a venir un tsunami en Talcahuano».
Lo escribió en revistas científicas, lo dijo en congresos, lo conversó con autoridades, pero de eso nadie nunca se acordó ni remotamente, ni siquiera pasaditas las 3.34 horas del sábado 27, cuando Concepción y sus alrededores regresaron a la Edad de Piedra.
Quizás no tiene mucho sentido repetirlo ahora, pero en su momento Lagos fundamentó su pronóstico tomando en cuenta que, «invariablemente, una vez al siglo en promedio, entre la zona del Golfo de Arauco y Constitución, ocurre un terremoto con tsunami», y que, dado que el último fenómeno con estas características tuvo lugar el 20 de febrero de 1835, hacía concluir que el cuadrante en cuestión era «una zona caliente».
«O sea, tenía que venir. Se estaba acumulando mucha tensión y en algún momento se tenía que liberar», explica Lagos. «Y era algo conocido entre la comunidad científica, porque era la calma sísmica más antigua de Chile. En la zona hay registros de tsunamis en 1600, en 1751, en 1835 y ahora. Es decir, se liberó energía acumulada por 175 años. Cuando me preguntaron el año pasado cuándo vendría el tsunami, yo respondí ahora. Puede ocurrir en cualquier momento».
-¿Dónde ocurrirá el próximo tsunami?
-Eso es imposible predecirlo con exactitud, pero evidentemente todos los ojos de los expertos se trasladan al norte, a Arica e Iquique. Es la zona de tsunamis con el silencio sísmico de más años y ahí debiera haber uno. El último ocurrió en 1877 con olas de 20 metros. Aún estamos a tiempo de prevenir una tragedia, porque una cosa es cierta: los tsunamis, por lo general, matan más que los terremotos.
-Pura ciencia
«Tenía que venir. Se estaba acumulando mucha tensión y en algún momento se tenía que liberar».
Marcelo Lagos, geofísico
-Maremoto de 1751
Un tsunami les puso penquistas
En 1751 el tsunami que azotó el Bío-Bío fue de tal magnitud que la ciudad de Penco literalmente desapareció del mapa y la trasladaron a lo que hoy se conoce como Concepción. De ahí que a los de esta ciudad se les llame penquistas. Y en el tsunami de 1835, andaba por ahí mosqueando un tal Charles Darwin que hizo la primera descripción científica de este fenómeno en Chile. «Y su descripción se parece mucho al tsunami de ahora», dice Lagos.


