Diego Durán tenía 19 años y era alumno de la Escuela de Infantería
Nadie se explica lo ocurrido. É1 no era depresivo, comentó su padre.
La noche del viernes en «Locos por el deporte», un bar ubicado en Pío Nono 160, en pleno barrio Bellavista, era como cualquier otra. Parejas y grupos de jóvenes carreteando.
En una de las mesas la situación no era diferente. El alumno de la escuela de Infantería del Ejército, Diego Maximiliano Durán Rubilar, compartía unas copas con un compañero de armas.
Cerca de las 3 de la mañana el soldado de 19 años se disculpó con su amigo y se paró para ir al baño. Apenas dos minutos después se escuchó un fuerte ruido en el local, pero como la música estaba a todo volumen nadie entendió de qué se trataba ni le dio mayor importancia hasta que rato después un trabajador del bar encontró la dramática escena: Diego estaba tendido en el piso del baño agonizando. Se había disparado en la cabeza.
Según su familia y las autoridades del Ejército, nada hacía suponer el trágico desenlace del cabo dragoneante.
«Estamos muy impactados como escuela y como Ejército, por los primeros antecedentes se habría quitado la vida, pero él no presentaba problemas sicológicos, ni de afecciones ni había requerido algún apoyo especial. Incluso los padres no sabían que tuviera alguna polola o algo que pudiera provocar una decisión así, lo veían bien», comentó el comandante de la Escuela de Artillería, teniente coronel Alberto Rivera.
Diego estaba iniciando el segundo año de la carrera para transformarse en suboficial de Ejército y llevaba tres semanas en la Escuela de Infantería.
«Él no era depresivo, pero fue un suicidio», comentó a Chilevisión el padre del joven, Manuel Durán.
Los primeros antecedentes indican que el soldado habría usado el arma de un tío que habría estado cargada solo con una bala.
El Ejército inició una investigación institucional para aclarar las circunstancias de lo ocurrido.
Los restos de Diego fueron entregados por el Servicio Médico Legal a su familia cerca de las 15 horas de ayer y fueron trasladados hasta la comuna de La Pintana donde serían velados.


