El Mago volvió a Italia luego de pasar por West Ham
Seis meses alcanzó a estar Luis Jiménez en la Premier League. Su paso por West Ham, hasta donde llegó por expresa petición del técnico Gianfranco Zola, fue poco productivo, por lo que no vio con malos ojos regresar al calcio.
«Siempre me había llamado la atención el fútbol inglés. Quería probar una experiencia nueva. Es un campeonato muy atractivo. Además, después de ocho temporadas en Italia, me venía bien un cambio de aire. Pero, lamentablemente, no jugué todo lo que quería y, por lo mismo, opté por volver a Italia», apunta el mediocampista, que a poco de llegar a Parma tuvo la responsabilidad de ser titular ante Palermo: «Traía mucho tiempo sin jugar y eso se notó. Ahora, contra Inter, sí jugué el partido completo el miércoles y me sentí mucho mejor. Cuando llegué, me dijeron que me necesitaban y eso se notó», cuenta Jiménez.
– En esta vuelta a Italia hay una diferencia. Llegaste a un equipo que pelea por no descender.
– Es una experiencia nueva. Antes, en todos los equipos de Primera División, siempre luché por puestos de Champions. Ahora es diferente, porque cada punto que sumas te sirve.
– Hay más nerviosismo quizás en el grupo.
– En cierto modo, sí. Acá la idea es salvarse lo antes posible del descenso.
– ¿Por qué te fue mal en Inglaterra?
– No sé. Esperaba jugar mucho más, fui con toda la ilusión, pero, simplemente, no fue la apuesta que esperaba. Igual saco lo positivo de esa experiencia, ya que no se vive siempre.
El saludo inesperado de Mourinho
Apenas finalizó el primer tiempo entre Parma e Inter, el excéntrico José Mourinho no aguantó la tentación de saludar a Jiménez, ex pupilo suyo en el equipo milanista. «Iba saliendo del campo, cuando escucho que me llama. Fue sorpresivo. Estuvimos conversando un rato y me dijo que estaba contento por mi regreso», cuenta el Mago.
Otro que elogió al chileno fue su nuevo técnico en Parma, Francesco Guidolin, quien tras el empate ante Inter quedó feliz por la actuación de su refuerzo: «Es el jugador de calidad que necesitábamos en nuestro mediocampo, con el ritmo y la agresividad que tanto nos faltaba».


