Vasos lanzados por la cabeza, levantadas de parejas, actrices y modelos mecheras y chanchullos varios suelen motivar la atención de los programas televisivos consagrados al espectáculo casi automáticamente. Sin embargo, también hay episodios que tienen una gran carga informativa que, precisamente por carecer de matices oscuros y por no reflejar la miseria de la condición humana, lisa y llanamente son ignorados por esos espacios.
Aprovechando el ambiente de recogimiento que vivimos por estos días, sería bueno que, aunque sea a veces, los primeros planos, los esecupés, los miraquienhablas y los intrusos también vieran el vaso medio lleno y le dieran la justa difusión a este tipo de noticias. Alguna vez que se haga este ejercicio en el año.
Los titulares de este utópico noticiario de la buena onda serían:
1.- Erick Toro y María Laura Donoso vuelven a estar juntos. Quizás desde hace cuánto lo están, pero cuando volvieron a convivir en paz (luego de la acusación de acoso sexual de la promotora Carolina Iglesias) nadie les dedicó ni un mísero párrafo. Ni siquiera en «Primer plano», cuando fueron hace poco a hablar sobre el confuso incidente en una tienda, alguno de los conductores de ese estelar reparó en la reconciliación. Ese tema no vendía.
2.- Tatiana Merino vuelve a pasearse por su país sin el cuestionamiento por las platas de la Casa de acogida de los artistas sobre sus hombros. Por supuesto, nadie de quienes lanzó sospechas sobre su proceder ha alzado la voz para retractarse.
3.- Mauricio Israel anuncia su regreso a Chile. Lejos de celebrar lo correcto de la decisión, muchos ya han comenzado a conjeturar que si vuelve lo hará porque pisa un escenario más seguro en materia judicial, con varias causas sobreseídas por un tema de tiempo.
4.- Cristián Briceño encontró pega. Luego de ser despedido de «Viva la mañana», el emblemático notero hoy es asesor de prensa de la Primera Dama, Cecilia Morel de Piñera. Háganme ésa.


