Video con la polémica homilía ya tiene su lugar en Youtube
Reaccionó ante los fieles de San Antonio que lo acusan de despedir injustamente a un ministro.
La cosa ya venía un poco áspera entre los fieles de la parroquia San José Obrero de San Antonio y el sacerdote Osvaldo Caro. Pero nadie esperaba que el cura terminara una prédica amenazando con tan enérgico ultimátum. «¡A ustedes señoras se las va a llevar el diablo, por mentirosas!», le dijo a un grupo que lo estaba increpando.El conflicto en la comunidad de Placilla -donde queda la capilla- viene macerándose hace un par de años, cuando los fieles mostraron su descontento con la labor que cumplía en ese entonces el padre Miguel Ángel Carrasco, quien finalmente abandonó la comunidad.
Envalentonados con ese triunfo, los feligreses esta vez no quisieron aceptar que el nuevo párroco Caro pidiera la renuncia del ministro Joaquín Gurmán, un laico que ayuda en las tareas eclesiásticas.
Entonces, cuando el cura les quiso comunicar la decisión de cambiar a Gurmán, los fieles interrumpieron la liturgia y pusieron, literalmente, el grito en el cielo. La pelea duró por lo menos cuatro minutos y fue grabada en video y luego subida a Youtube (bajo el nombre «Cura del diablo de San Antonio»).
La encargada de registrar la disputa fue Susana Reyes, una activa miembro de la parroquia, quien alega que «(Caro) nunca nos dio explicaciones de por qué quería sacar a Joaquín. Cuando le preguntábamos, siempre discutíamos e incluso él nos insultaba».
-¿Por qué la cámara en la misa, Susana?
-Decidí traer mi cámara por si pasaba algo. Se supone que antes de comenzar la misa, el padre Caro iba a informar a la comunidad lo que pasaba con el ministro, pero no lo hizo. Entonces, cuando empezó la misa, una de las personas le preguntó qué pasaba. Ahí el padre empezó a tratarnos mal. Incluso nos dijo canutas».
El cura aludido acepta que se salió de sus casillas cuando comenzaron a increparlo en plena misa. Pero asegura que «una señora me acusó de que les había dicho garabatos. Fue ahí que les dije que no mintieran porque no lo había hecho», dice Caro.
-Detalles por favor.
-Una mujer me insultó y le dije «señora, tenga cuidado con lo que está diciendo». Y ahí le dije eso del diablo. Pensé que si le decía algo así de fuerte al menos pensaría lo que estaba haciendo.
Denunciado por hurto
Para colmo, el miércoles pasado los fieles y el cura se volvieron a agarrar de las mechas porque el sacerdote decidió sacar los utensilios litúrgicos de la parroquia sin avisarle a nadie. «Cuando hay problemas en una comunidad, lo primero que se recupera es la llave del sagrario, donde se guardan las hostias consagradas. Cualquier persona no puede sacar el copón ni usar el cáliz ni tampoco celebrar misas sin la autorización del párroco. Lo hice para proteger algo sagrado, tengo la autoridad para hacerlo», detalla Caro.
El problema es que los feligreses denunciaron el supuesto hurto ante la fiscalía local.
«Nosotros queremos que Joaquín vuelva a ser ministro y además que nos devuelvan los implementos de la liturgia porque nosotros los compramos con nuestra plata», reclama Rosa Gallardo, presidenta de la comunidad de San José Obrero.


