Jimi Heselden probaba un nuevo modelo Segway y cayó por un barranco
El británico había comprado la compañía recién este año.
Jimi Heselden, dueño de Segway, la empresa que fabrica el scooter eléctrico del mismo nombre, paseaba por una de sus fincas arriba de un nuevo prototipo del vehículo vertical. En ese testeo el hombre de 62 años cayó por un barranco al río Wharfe, en Yorkshire, terminando muerto producto del extraño accidente en el que la policía descartó la acción de otra persona. Eso después de encontrar el vehículo de dos ruedas abandonado pocos metros más arriba.»El señor Heselden fue hallado en el lugar del accidente por paramédicos. El incidente no despierta mayores sospechas», anunció un portavoz de la policía al diario «The Guardian».
El cuerpo de Jimi fue encontrado a ocho kilómetros de otra fábrica que tiene en Leeds. En ella se hizo rico vendiendo canastas de alambre rellenas con tierra y agua, útiles para evitar los ataques de morteros durante la guerra de Afganistán. Heselden era reconocido por sus dadivosos aportes a obras de caridad y por tener una fortuna estimada en 195 millones de euros.
En enero de este año había comprado la compañía de scooters a su creador, Dean Kamen. El invento, que fue lanzado al mercado el año 2001, no logró la difusión esperada debido a su alto precio y a la poca autonomía de sus baterías. Aún así, se ha posicionado como un aparato ampliamente utilizado por los turistas, que acostumbran contratar los servicios de agencias para recorrer algunas ciudades. Además, son usados por algunas policías en el mundo. Aunque la patineta eléctrica es reconocida por su seguridad, en la compañía recomiendan usar siempre casco.
La tecnología de los modelos de Segway, que alcanzan una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora, se basan en cinco giroscopios y dos sensores que conforman una red inteligente de componentes mecánicos y sistemas de control, que detectan los movimientos de quien se sube, evitando que pierdan el equilibrio. Su funcionamiento es posible gracias a dos baterias de ion-litio, que se recargan automáticamente cuando se desciende. Si no, hay que conectarlas a un enchufe durante 15 minutos.
La plataforma con dos ruedas se direcciona con leves movimientos a la izquierda o derecha. También se acomoda si la persona se inclina hacia adelante, para evitar que se caiga, y en caso de cualquier problema técnico, el scooter avisa al usuario con vibraciones y luces. Por eso no está claro qué falló en el prototipo que estaba probando Heselden.
Bush se cayó en unoGeorge W. Bush sabe bien de estas maquinitas. En su su biografía, de hecho, registra una caída mientras paseaba en un scooter Segwey, el año 2003, mientras disfrutaba de sus vacaciones en Maine, al norte de Estados Unidos. Para su fortuna, alcanzó a salir del enredo con los tobillos golpeados, pero no cayó de boca al suelo, como se veía venir.


