El ídolo adolescente le debe su carrera a su madre, Pattie Mallette
Lo tuvo a los 18 años, lo crió sola, lo filmó cantando y subió los videos a Youtube. Entonces lo descubrieron.
Que el lector se sumerja apenas unos milímetros en la historia de Justin Bieber y entenderá por qué este nuevo ídolo pop es tan mamón y anda todo el tiempo arrimándose a las mayorcitas. La razón última, en síntesis, se encuentra en Pattie Mallette, una mujer a quien sería un exceso decirle señora, porque nunca se ha casado, tiene recién 34 años y, aunque es la madre del cantante, la verdad es que parece su hermana.Justin le debe casi todo. Primero, y lo más importante, Pattie lo trajo al mundo cuando ni siquiera terminaba de salir de la adolescencia (se embarazó a los 18) y, como la relación con el padre de la criatura no resultó, lo crió prácticamente sola. Lo alimentó, lo mandó al colegio y le transmitió el gusto por la música.
El niño Justin aprendió a tocar guitarra, piano, batería y trompeta. A cierta edad, empezó a ensayar actuaciones caseras que su madre filmaba para subir a Youtube, la plataforma de lanzamiento del ídolo imberbe. Bastó que alguien con buen olfato para los negocios se diera una vuelta por ese sitio y le echara un vistazo a su performance para que Justin consiguiera un contrato y se convirtiera en fenómeno (su descubridor fue Scott «Scooter» Braun, actualmente su representante).
La nueva súper estrella tiene 16 años, así que va a todos lados no sólo con «Scooter», sino también con su madre, una mujer muy religiosa de la que el «New York Times» cuenta que le rogó a Dios para que a su único heredero -hasta ahora- le tocara un mánager cristiano (que es como se autodefinen los seguidores de iglesias evangélicas) cuando la industria de la música puso sus ojos en él.
Pattie es como la sombra de Justin y eso significa que lo acompaña a sus presentaciones y que, como agregado, tiene que aguantar la tremenda locura que genera en sus fans, que son más peligrosas que estampido de manada y gritan como energúmenas cuando su ídolo aparece.
Varias veces se han suspendido actuaciones de Bieber en vista del descontrol de sus seguidoras, que además creen tener derechos sobre el cantante. Kim Kardashian bien lo sabe. A la exuberante modelo le llovieron amenazas de muerte de las adolescentes cuando se bañó en una playa de Bahamas con Justin y luego escribió en Twitter que tenía «Bieber fever» (Fiebre Bieber). El mini star tuvo que interceder y, también por Twitter, calmar a las furibundas asegurándoles que Kim es muy sexy pero sólo una amiga.
Por ahora, en todo caso, las fanáticas no tienen verdadera rival. A su ídolo le gustan grandecitas -admira a la actriz Emma Watson y cree que Cheryl Cole y Katy Perry son las mujeres más sensuales del mundo-, pero todavía no quiere comprometerse con nadie, sea mayor o de su edad.
A sus cortos años, es casi ridículo que lo diga, pero lo dice. «Estoy soltero. Buscando, claro, pero tratando de mantenerme soltero», contó hace poco en la revista «People». Luego enumeró algunas de los ingredientes de su chica ideal: «Alguien que sea divertida, que me haga reír, y que tenga lindos ojos y bonita sonrisa». Y para el final reservó la dura verdad: su madre preferiría que no saliera con nadie, pero ya que no puede evitar lo inevitable, la candidata tiene que llenarle el gusto.
Pattie Mallette dejó su vida en una ciudad quitada de bulla de Canadá para que su hijo pudiera ser estrella (ahora viven en Atlanta, Estados Unidos) y a cambio de eso le hace una serie de exigencias, según le confesó el propio Justin a Oprah Winfrey. «No tengo mesada y si quiero comprar algo, se lo pido a mi mamá. Además, no puedo llegar a la casa después de las 10 de la noche y mi mamá me apaga el computador a las 10.30».
¿Qué monos pinta el padre? Jeremy Bieber, de 37 años, es aficionado a los tatuajes y a los deportes. Tiene esposa y otros dos hijos y entre sus méritos paternales incluye haberle enseñado a su famoso primogénito a manejar y a tocar algunas canciones en guitarra. «Tengo una gran relación con mi padre. Él es muy cool», dice el cantante.
¿Te puedo copiar el corte de pelo, oye?
Justin Bieber admira tanto a Emma Watson, la actriz de «Harry Potter», que ha revelado que le gustaría invitarla a cenar. Si eso sucediera, se verían graciosos. Con el corte de pelo que se hizo, Emma se parece algo al cantante, ¿no?
Otra estrella de la saga también tiene que ver con Bieber. Daniel Radcliffe, el protagonista, dijo que cuando lo vio por primera vez pensó que era una niña la que cantaba. Insidioso.


