El parcito no se traga desde la filmación de Iron Man 2
Una es patachera, la otra vegana. Una bomba sexy frente a la flaca elegante
Cuando Gwyneth Paltrow recién conoció a Scarlett Johansson, le contó varios secretitos para bajar de peso. La jovencita tenía seis kilos de más y tenía que meterse en un traje de lycra imposible para la filmación de la película «Iron Man 2» y con ayuda de la flaca lo logró. Pero la buena onda llegó hasta ahí nomás, la veterana Gwyneth terminó aburrida y hasta celosa de la actriz de padre danés porque ésta se robó toda la atención en el set y la relegó a un segundo plano. Como buena diva, la ex de Brad Pitt se enojó y procedió a ignorarla olímpicamente todo el tiempo que trabajaron juntas.
La pelea tuvo a la Johansson como ganadora indiscutida, pues ahora que se planifica la tercera versión de la cinta, los productores decidieron dejar fuera a Paltrow y reemplazarla por Emily Blunt.
Fue un duelo de estilos. Por un lado, Scarlett, con sus escasos 1,63 metros de altura y medidas 94-60-90, es una de las actrices más sensuales de Hollywood. Después de llamar la atención de todos en la película de Sofía Coppola, «Perdidos en Tokio» (2003), en el 2005 comenzó a elevarse a la categoría de símbolo sexual. Revistas como «FHM», «Maxim» y hasta «Playboy» la pusieron en lo más alto de sus rankings, pese a que se cuida poco y nada. Es una confesa fanática de la comida chatarra y reconoce que se pega «atracones de hamburguesas y comida china», aparte de que le carga hacer ejercicio. La única vez que hizo dieta fue junto a su ahora ex amiga.
Gwyneth, por su parte, con sus 1,75 metros, es el símbolo de las mujeres distinguidas. Nunca ha figurado entre las actrices más sexies, pero en la vida real arrasa con los galanes (salió con Ben Affleck, estuvo comprometida con Brad Pitt y está casada con Chris Martin). Es la reina sin corona de las dietas y sólo come alimentos macrobióticos, es decir, arroz, cereales integrales, frutos secos, legumbres y verduras. «Hace 15 años que no como carne», dijo en un programa de la televisión pública de Estados Unidos y tampoco les hinca el diente a los derivados de la leche.
Por antecedentes profesionales, Paltrow lleva la delantera pues tiene un Óscar y un Globo de Oro a la Mejor Actriz. La Johansson se conforma con cuatro nominaciones al premio de la prensa extranjera en Hollywood.
¿Quién ganará el próximo round?


