Salmones invadieron ríos de Valdivia
Escaparon de sus jaulas y se comen a pejerreyes y a róbalos.
Los fugados que tienen con los nervios de punta a los habitantes del sector de Isla del Rey en Valdivia escaparon de sus celdas la madrugada del 27 de febrero pasado.
No pertenecen a ninguno de los penales que se vinieron al suelo por el megasismo, pero sí comparten con muchos de ellos su grado de peligrosidad. Se trata de más de 500 mil salmones que invadieron los ríos Valdivia y Tornagaleones y ahora amenazan con modificar drásticamente el ecosistema.
«Estamos preocupados porque los salmones se están alimentando de huevos y larvas de pejerreyes y róbalos, que son los que nosotros pescamos. Ya estábamos con problemas con la plaga de lobos marinos y ahora esto», reclama Humberto Guajardo, presidente del Sindicato Número Dos de Isla del Rey.
Julio Lamilla, zoólogo de la Universidad Austral, detalla que los salmones se desplazarán buscando alimentos y que los ríos no tienen tanta capacidad. «Un porcentaje se reproducirá, pero si no se adoptan medidas, habrá cambios en la zona en uno o dos años», explica.
Los salmones huyeron de las jaulas instaladas por la acuícola Tornagaleones. Guillermo Rivera, director de Sernapesca, cuenta que la empresa ha realizado las labores de recaptura que establece la ley, pero que solo se han logrado atrapar a unos 60 mil peces.
«Si llegan a vida adulta, también podrían ser capturados por los pescadores o para pesca recreativa», agrega.
Pequeños voraces
Los salmones del tipo «Cojo» o «Coho» también se conocen como truchas arcoiris. Los que deambulan por los ríos de Valdivia pesan entre 80 y 130 gramos. Son my voraces, «comen de todo», como explica el profesor Lamilla.
El experto en pesca con mosca Andrés González dice que estos peces pueden ser atrapados con «mosca o un gusano».


