Más de 20 años de amores y desamores de figuras emblemáticas de la derecha
Repaso a la biografía del selecto grupo que formaron Piñera, Matthei y Allamand a finales de los ochenta.
Finalizaba la década de los ochenta, el gobierno de facto daba paso a la presidencia de Patricio Aylwin y Renovación Nacional fluctuaba entre la tradición conservadora y un puñado de jóvenes políticos con ganas de que la derecha diera un viraje modernizador.
Ese grupo promisorio fue conocido como «La patrulla juvenil», igual que una serie de acción setentera que tenía de protagonistas a tres muchachos onda funk.
Los miembros de la versión criolla están hoy en la primera línea de la política chilena, con distinto pasar, pero siempre vinculados. Sebastián Piñera es Presidente; Andrés Allamand es senador y crítico de las primeras semanas de la administración aliancista, y Evelyn Matthei también es senadora y defensora furibunda del mandatario pese a anteriores desavenencias.
La periodista Blanca Arthur cubrió durante varios años los vaivenes de la centroderecha y en ese rol conoció los vericuetos de este grupo emblemático.
«Cuando Sergio Onofre Jarpa se pelea con Jaime Guzmán y este se va de RN para formar la UDI, este grupo de jóvenes, incluyo a Alberto Espina, se queda en el partido con la esperanza de una derecha distinta y más moderna».
-¿Qué los unía?
-Ninguno había sido muy partidario de la continuidad de Pinochet y su objetivo fue hacerle el peso a los jóvenes gremialistas.
La historia apunta que tras la bajada de Onofre, asume Allamand y se les abre el apetito a Evelyn y Sebastián.
«Los roces comenzaron cuando surgen como posibles presidenciables», recuerda Arthur.
-¿Pecaron de osados?
– Eran excesivamente jóvenes, tanto que la máquina los trituró porque fueron muy soñadores. Piñera tuvo que pasar hartos años y ponerse canoso para llegar a la Presidencia.
-¿Fue una lucha feroz?
-Todos eran muy potentes y todos con legítimas ambiciones personales y eso inevitablemente llevaba a choques, como ahora Marcelo Díaz y Fulvio Rossi en el PS. Cada uno tenía méritos para creerse líder.
-¿Allamand siempre apuntaló a Piñera?
-Después del Piñeragate, Allamand se inclinó por Piñera y Evelyn los acusó de machistas. Ella resurgió de las cenizas y fue rescatada por la UDI. Allamand y Piñera han tenido una historia de odios y amores porque también tienen rivalidad por lucha de liderazgo.
-¿En esto se enmarca lo de la frustrada llegada a Cancillería?
-Allamand nunca ha renunciado a sus expectativas presidenciales, entonces aparece marcando diferencias como una manera de perfilarse, por muy justos y sólidos que sean sus argumentos. Hay que reconocer que en esto se han pasado la vida entera.
-¿Y la alianza entre Piñera y Matthei?
-La reconciliación de Evelyn y Piñera es genuina porque ambos reconocen que cometieron errores de juventud y se han pedido perdón recíproco.
«Todos eran muy potentes y todos con legítimas ambiciones personales y eso inevitablemente llevaba a choques»


