Expertos informáticos advierten sobre los peligros de los CD, DVD y discos duros
Informe francés dio la alarma. No tienen la vida útil infinita que alguna vez pregonaron, corrobora profesor de la Universidad Técnica Federico Santa María.
El niño se sienta con su abuela y ésta le muestra fotos de los años 40, de cuando se iba en tren a Cartagena y de los febreros en que partía con camas y petacas a veraneara Las Condes. También hojean los diarios de Chile declarándole la guerra a Japón. Obvio que el pequeño mira incrédulo. Ambos se ríen y se toman una foto, que luego grabarán en el computador de la casa. Sólo que, a diferencia de esas amarillas postales de antaño, dentro de algunas décadas tal vez no puedan verla.»Efectivamente, hay preocupaciones reales porque los formatos digitales no tienen la vida útil infinita que alguna vez pregonaron», comenta Hernán Astudillo, profesor de informática de la Universidad Técnica Federico Santa María (Campus Santiago).
La polémica no es nueva, pero acaba de ser refrescada por el estudio «Longevidad de la información digital», realizado por los académicos franceses de ciencia y tecnología Jean-Charles Hour, cade, Franck Laloé y Erich Spitz.
«Existe un grave riesgo de que se pierdan archivos, datos, fotos y documentos públicos y privados conservados en discos duros de computador, DVD y CD, ya que se trata de soportes que están en constante degradación», difundió hace pocos dios la agencia Efe, sobre el trabajo de los galos. «El año 2009 se vendieron más de 10 mil millones de discos digitales en todo el mundo, pero nadie sabe hasta cuándo se podrán leer. Grandes instituciones, como la Biblioteca Nacional de Francia o el Centro de Estudios Espaciales, han tomado precauciones, pero no las pequeñas y medianas empresas, ni tampoco los indefensos particulares», detalla el informe.
Según Asmdillo, nadie está llamando al pánico gratuitamente. El riesgo es real. «Hay dos tipos de obsolescencia: uno tiene que ver con la longevidad del material mismo con que están fabricados los CD, DVD y demases, que a diferencia del papel, ni en las mejores condiciones va a durar siglos; y lo otro es el software de esos trabajos, ya que incluso hoy no se puede leer un documento escrito hace 12 años con otro


