La joven se habría involucrado con estafadores vía celular
Luego de que Carabineros aclarara el caso, el marido de mujer que estuvo a punto de ser engañada recibió curiosa llamada telefónica.
A Franchesca le iban a pagar diez mil pesos por un trabajito sencillo, pero todo salió mal. Carabineros de la Décima Comisaría la detuvieron en una esquina de la Gran Avenida, justo después de que una asustada mujer le pasó 150 mil pesos. Sería una estafa telefónica.
Dos hombres habían llamado a esa mujer con el cuento de siempre. Uno se hizo pasar por el «sobrino regalón». El otro, por un carabinero. El famoso sobrino, bla bla bla, había chocado un auto conducido por una embarazada, en La Reina, bla bla bla, pero todo podía arreglarse «a la buena», que significa plata.
Camino a encontrarse con Franchesca, de 19 años, la mujer y su marido pidieron ayuda a un radiopatrullas que encontraron en la calle y todo se enrieló.
Horas después, en la Décima Comisaría, con Franchesca encerrada en el calabozo, el marido de la mujer que estuvo a punto de ser estafada recibió una rara llamada en el celular.
«Hola, buenas tardes», le dijo un hombre.
«Dígame, señor», fue la respuesta.
-¿Se encontrará Franchesca?
-¿Con quién hablo?
-Un amigo.
-¿Quién es usted? ¿Dígame quién es?
-Manuel.
El marido de la mujer trató de sacarle más información y no se tragó fácilmente lo que le decía la voz.
-¿Para qué la quieres?
-Para hablar con ella, por favor.
-Cuéntame una cosa: ¿cómo te llamas tú?
-Manuel Ignacio.
-Ya. ¿De dónde eres?
-De acá, de Santiago Centro.
-Oye, cuéntame ¿quién es Franchesca?
-¿Pero se encontrará Franchesca o no?
-¿Para qué la quieres?
El hombre al otro lado del teléfono, entre súper avispado o extremadamente patudo, pasó al ataque.
-¿Con quién hablo?
-Tú quieres hablar con Franchesca. Ella no está a mí lado ahora.
-¿Cómo?
-Ella está detenida.
-¡¿Detenida?!
-Sí.
-¿Dónde está detenida?
El marido de la mujer cortó la llamada.
El mayor Claudio Dumenes, de la Décima Comisaría, contó que «por vía central de comunicaciones de nosotros, se procedió a verificar si existía algún accidente en el sector oriente de la capital, situación que no era verídica».
El oficial escuchó a los hombres por teléfono. «Era evidente que era una estafa telefónica», dijo.
«Me descontrolé»No les puede pasar a otras personas lo que me pasó a mí. Me puse totalmente nerviosa y me descontrolé. Yo tenía que haber pensado un poquito y haber pedido más nombres. Con la desesperación no pensé eso», dijo la mujer que estuvo a punto de ser estafada


