El Serviu demandó a sus dueños
Edificio fue abandonado en 1971, está rodeado de rejas y lo custodian guardias, con la ayuda de Black, un robusto rottweiler.
¿Cómo le pondría Waldo González a su clínica veterinaria? Miró hacia la calle y se encontró con el descomunal edificio que iba a albergar el Hospital de Ochagavía, cuya construcción, detenida en 1971, sigue en pie como un fantasma. Es el «elefante blanco» más famoso de Santiago. Claro. Eso es. Así le pondría. «Fue el palo al gato», dice González, quien se crió en el barrio.
Sabe que muchos prometen nuevas vidas para esos 84 mil metros cuadrados y por eso no se entusiasma mucho con la demanda que interpuso el Serviu Metropolitano en contra de los dueños del edificio, por más de 222 millones de pesos, debido a que no no han cumplido con las promesas de transformar ese fantasma en un centro con una escuela, talleres para microempresarios y locales comerciales. «Si se va a sacar algo con la demanda, bien, pero lo veo difícil», explica.
En una licitación en 1999, la Inmobiliaria Mapocho se adjudicó el edificio por 622 millones de pesos, pero había plazos para cumplir con lo que prometía.
«Si esto hubiese sido una compraventa común y corriente, en realidad el dueño podría hacer lo que le diera la gana con el edificio, pero tiene una modalidad especial», explica Eugenio González Esparza, subdirector jurídico subrogante del Serviu Metropolitano.
El edificio está protegido por una reja y la inmobiliaria tiene guardias las 24 horas. Black, un robusto rottweiler, les ayuda a resguardar la propiedad. «Igual es complicada la pega, pero hay que hacerla. Salimos a dar la ronda y nos encontramos con gente que salta la reja y que no reacciona bien», explica Helmut San Martín.
«Algunos guardias dicen que han sentido cosas. No creo mucho en eso, pero son 40 años que ha estado botado», explica.
222 millones de pesos es el monto de la demanda.


